Sheinbaum minimiza protesta del IMSS y acusa a partidos políticos de aprovecharse de los trabajadores
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, cuestionó la participación de partidos políticos y organizaciones en las movilizaciones de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al considerar que algunos grupos buscan aprovechar el descontento laboral para obtener beneficios políticos. Sin embargo, reconoció que existen demandas legítimas que deben ser atendidas por las autoridades federales.
Durante su conferencia matutina de este miércoles 14 de octubre, la mandataria se refirió a la manifestación realizada un día antes en la Ciudad de México, donde personal médico, de enfermería, administrativo y trabajadores jubilados salieron a las calles para exigir mejores condiciones salariales, laborales y de atención hospitalaria.
Sheinbaum señaló que la presencia de representantes de partidos políticos y pequeñas organizaciones durante la movilización podría responder a intereses ajenos a las necesidades del personal sanitario. Sus declaraciones surgieron después de que se reportara la participación de integrantes de distintas agrupaciones, entre ellas representantes del Partido del Trabajo (PT).
Pese a sus cuestionamientos, la presidenta sostuvo que su administración mantiene el compromiso de atender las inconformidades de los trabajadores y garantizar que las negociaciones laborales se desarrollen mediante mecanismos de diálogo y participación sindical.
Las protestas se intensificaron después de que trabajadores rechazaran la propuesta de incremento salarial del 2.9% directo al tabulador, al considerarla insuficiente frente al aumento del costo de vida. Los manifestantes exigen un ajuste del 10%, además de mejoras en las prestaciones y condiciones de jubilación.
Entre sus principales demandas también se encuentran el abastecimiento oportuno de medicamentos, la disponibilidad de materiales e insumos médicos, la contratación de personal para cubrir plazas vacantes y la recuperación de un régimen de pensiones que consideran más favorable para los empleados.
Asimismo, los inconformes han solicitado la destitución de Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), a quien acusan de no representar adecuadamente los intereses de la base trabajadora durante las negociaciones contractuales.
La movilización del martes reunió a trabajadores de distintas áreas del IMSS, incluidos médicos, enfermeras, camilleros, personal de intendencia, operadores de ambulancias y empleados administrativos. También participaron jubilados y derechohabientes que manifestaron su preocupación por las deficiencias en los servicios médicos.
Ante los señalamientos sobre las condiciones del instituto, Sheinbaum ha reconocido que persisten problemas relacionados con el suministro de medicamentos y la situación contractual de algunos trabajadores incorporados durante la pandemia de COVID-19. No obstante, ha rechazado que estas dificultades signifiquen que todo el sistema de salud se encuentre en crisis.
La titular del Ejecutivo federal también ha defendido las inversiones realizadas por su gobierno en infraestructura hospitalaria, equipamiento y contratación de especialistas. En materia salarial, explicó anteriormente que el incremento debe analizarse considerando los distintos componentes de las percepciones de los trabajadores y no únicamente el porcentaje aplicado al sueldo tabular.
Por su parte, el director general del IMSS, Zoé Robledo, ha señalado que la institución mantiene abiertos los canales de comunicación con el personal y trabaja en un diagnóstico de las necesidades de sus unidades médicas para identificar deficiencias y establecer soluciones.
El conflicto ocurre en medio de la consulta salarial correspondiente al periodo 2026-2027, un proceso en el que los trabajadores deberán pronunciarse sobre la propuesta negociada por su representación sindical. Diversos grupos inconformes han llamado a rechazar el acuerdo al considerar que no responde a sus exigencias.
Mientras el gobierno federal insiste en que atenderá las demandas laborales y cuestiona la intervención de actores políticos, los trabajadores mantienen la presión para conseguir mejoras concretas en sus condiciones de empleo y en el funcionamiento de los hospitales.
La controversia coloca nuevamente en el centro del debate las condiciones laborales del personal de salud, la representación sindical y los desafíos que enfrenta el IMSS para garantizar una atención médica suficiente y de calidad a millones de mexicanos.