Internacional

Tragedia en Ceuta: asciende a 141 la cifra de migrantes fallecidos

Por Mahmud Chnaid · 5/8/2026 10:11
Tragedia en Ceuta: asciende a 141 la cifra de migrantes fallecidos

La cifra de personas fallecidas durante el desplazamiento masivo de migrantes desde Marruecos hacia Ceuta ascendió a por lo menos 141, convirtiendo lo ocurrido en la zona fronteriza de El Tarajal en una de las peores tragedias migratorias registradas en España.

El balance se obtiene de la suma de 78 cuerpos recuperados en aguas españolas y otros 63 localizados del lado marroquí. La primera cifra fue confirmada por fuentes oficiales españolas, mientras que el segundo registro fue documentado por el colectivo Caminando Fronteras mediante el seguimiento realizado en hospitales y morgues del norte de Marruecos.

Los cuerpos recuperados en territorio marroquí fueron trasladados principalmente a hospitales de Tetuán, Tánger, Fnideq y Rincón. La acumulación de cadáveres obligó a las autoridades y a los servicios forenses a atender el caso como una emergencia con víctimas múltiples, una clasificación utilizada habitualmente en accidentes ferroviarios, aéreos o acontecimientos con un elevado número de fallecidos.

La mayoría de las víctimas serían hombres marroquíes de entre 20 y 30 años. También se ha informado sobre personas procedentes de países subsaharianos, así como de algunas mujeres y un número reducido de menores de edad. Las labores de identificación continúan mientras numerosas familias buscan información sobre personas desaparecidas.

“Hay muchas familias buscando desesperadamente a sus seres queridos”, declaró Helena Maleno, portavoz de Caminando Fronteras, quien solicitó agilizar los procedimientos para identificar los cuerpos y permitir que puedan ser entregados a sus familiares.

La crisis comenzó el 29 de julio, cuando cientos de personas intentaron cruzar la frontera que separa Marruecos de la ciudad autónoma española. Un día después, el movimiento aumentó considerablemente y miles de migrantes ingresaron por tierra o se lanzaron al mar con la intención de alcanzar territorio europeo.

El ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska, informó que alrededor de 72 mil personas consiguieron entrar a Ceuta durante la movilización. De ellas, aproximadamente 70 mil ya habrían regresado a Marruecos, mientras las autoridades españolas continúan atendiendo a quienes permanecen en la ciudad, entre ellos menores no acompañados y personas procedentes del África subsahariana.

Algunas de las víctimas murieron ahogadas durante el cruce marítimo, mientras que otras perdieron la vida en estampidas o al intentar superar rompeolas, cercas y otras estructuras fronterizas. Más de mil personas también tuvieron que recibir atención médica como consecuencia de lesiones, agotamiento y deshidratación.

Las autoridades españolas y marroquíes han señalado que la desinformación difundida mediante redes sociales desempeñó un papel importante en la movilización. Videos protagonizados por jóvenes que habían logrado ingresar a Ceuta, mensajes de traficantes de personas e interpretaciones equivocadas de una resolución judicial española alimentaron la idea de que quienes alcanzaran el enclave no podrían ser devueltos a Marruecos.

La resolución del Tribunal Supremo español establecía que los migrantes interceptados en el mar no podían ser rechazados de manera inmediata, pero no impedía que fueran retornados posteriormente mediante los procedimientos correspondientes. Sin embargo, distintas publicaciones presentaron la decisión como una autorización para permanecer en España.

También circularon versiones falsas sobre el proceso de regularización extraordinaria realizado por el gobierno español. Algunas publicaciones aseguraban que cualquier persona que llegara antes de determinada fecha podría beneficiarse del programa, a pesar de que este únicamente estaba dirigido a migrantes que pudieran demostrar que residían en España desde antes del 1 de enero de 2026.

La llegada masiva provocó una emergencia humanitaria en Ceuta. Muchos menores permanecieron en las calles con acceso limitado a agua, alimentos y espacios seguros para dormir. Ante esta situación, las autoridades españolas analizaron la posibilidad de habilitar instalaciones escolares para proteger a más de un centenar de niñas migrantes.

El gobierno español reforzó la presencia policial y militar en la frontera, mientras que en la costa fue instalada una barrera flotante para evitar nuevos cruces. La crisis también generó preocupación dentro de la Unión Europea y reabrió el debate sobre la protección de las fronteras exteriores, la responsabilidad compartida entre países y la necesidad de combatir las redes dedicadas al tráfico de personas.

Más allá de las diferencias entre los gobiernos sobre las causas y las responsabilidades, el balance de 141 fallecidos refleja las consecuencias humanas de una movilización impulsada por la desesperación, la falta de oportunidades y la difusión de información engañosa. Las labores de búsqueda e identificación continúan, por lo que la cifra podría modificarse conforme sean localizadas nuevas víctimas.

Ver en La Revista Peninsular →
© 2026 La Revista Peninsular