Tres enseñanzas de la final de futbol, para los negocios
Terminó el mundial de futbol y dentro de las muchas emociones que nos dejó, hay algo que bien puede ser una enseñanza general para todos
Terminó el mundial de futbol y dentro de las muchas emociones que nos dejó, hay algo que bien puede ser una enseñanza general para todos.
El cierre de la final marcó profundamente en la audiencia sentimientos encontrados; por un lado un equipo que a base de fraternidad compañerismo y liderazgo, llegó hasta el momento cumbre del torneo mediante el trabajo en equipo, sin protagonismos ni figuras estelares. Por otro, tuvimos a una selección que iba liderada por una figura internacional, pero rodeada de actitudes soberbias y más que compañerismo, una sed de triunfo que se evidenció hasta el último segundo de dicho partido en donde la crisis estalló.
Ambas selecciones dejaron en la cancha más que esfuerzo, dejaron una reputación. No diré nada sobre Argentina, creo que los hechos dicen todo, porque además a mi personalmente me llamaron la atención tres detalles de la selección española:
Primero, durante el juego vimos a once jugadores enfocados en un solo objetivo, no jugar bien, no lucirse, no individualidades: meter gol; veinte intentos por parte de la selección española son la gran diferencia, me pregunto ¿su personal sabe cuál es el objetivo de la empresa, de su área o de su puesto? ¿saben nuestros políticos cuál es el objetivo que deberían perseguir? Escuchando a los cronistas en donde había algunos ex jugadores o ex jugadoras, mencionaban que la paciencia en ocasiones obra en contra, en el ánimo de los jugadores, pero lo que yo vi, fue un puñado de hombres enfocados vez tras vez, en anotar; hasta quie lo lograron y aún después del único gol, lo seguían intentando.
Uno de los problemas comunes de los emprendedores es mantener el enfoque, el empresario común en ocasiones pierde foco y al final ambos acaban envueltos en procesos innecesarios, supervisiones superfluas o decisiones alejadas de los objetivos iniciales, se les ha olvidado que ganar tiene un principio sencillo “enfocarse en meter gol” ¿cómo es el gol que mete su negocio para ganar en el juego del mercado?
Segundo, posterior al triunfo de España en entrevista con los medio el entrenador mencionó que un equipo se forma con “buenas personas”, personalmente las palabras “bueno” o “malo”, las uso con cierta dosificación para no caer en juicios de valor, pero en este caso el término era el preciso, usted puede ver -en los videos que abundan en redes sociales- que la actitud de los jugadores españoles en todo momento fue de auténticos caballeros, tanto cuando ganaban como cuando las cosas no parecían favorecerles, no hubo mezquindad en compartir el balón para que, de nuevo, se anotara gol; porque cualquiera era el equipo, no parte del equipo, sino el equipo mismo.
En 26 años como consultor, he visto que las empresas que salen de una crisis, se reinventan o logran el desempeño siguiente, son aquellas en las que el personal muestra un compromiso basado en procesos, indicadores, supervisión, capacitación, etc. para que cualquiera tenga la capacidad de crecer y ese crecimiento se comparte. No hay protagonismos ni territorialismo, el liderazgo no es sólo jerárquico sino también horizontal.
Y en tercer un lugar, algo que llamó poderosamente mi atención fue el momento en el que término el juego, fue que vi a un jugador caer de rodillas y ponerse a orar ¡Sí, a orar en plena cancha, delante de millones de espectadores, sin miedo y de manera muy natural! Era Lamine Yamal, que fiel a sus creencias hizo este gesto de agradecimiento; eso gentil lector, se llama ética, mantener un estándar con o sin la mirada de las personas, mantener los valores y muy seguramente a esto se refería Luis de la Fuente, con “buenas personas”, es decir personas que siendo ellas mismas dentro y fuera de la cancha, sabían lo valioso del comportamiento congruente.
Las tres enseñanzas que creo que podemos obtener de la final memorable, son:
Los equipos enfocados en un objetivo claro son los equipos ganadores.
Los líderes que eligen personas, no sólo por destacadas sino porque son potencialmente capaces, son los que transforman situaciones y logran ganar en su área, y
Los valores y la ética no pueden esconderse, se muestran en toda actuación personal en privado y en público.
Si estos elementos los llevamos a los negocios, el cumplimiento legal, el desempeño por resultados y el buen clima en la empresa, seguramente se instalarán y usted verá resultados, de lo contrario la reputación se pierde, si se pierde la cabeza y el envanecimiento de la marca nubla la claridad de los objetivos, de modo que su equipo tenga cero intentos de gol.
Espero que esto sirva para la reflexión sobre estos conceptos y llevarlos a su esfera de actividades, porque no hay nada como la victoria bien ganada. Nos leemos la próxima semana.