Ucrania lanza ataque masivo con drones contra Rusia e incendia una refinería
Ucrania lanzó durante la madrugada de este jueves una ofensiva masiva con drones contra distintas regiones de Rusia, en una operación que provocó un incendio en una importante refinería de petróleo y dejó al menos cuatro personas heridas.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas de defensa aérea interceptaron 605 drones ucranianos sobre diferentes puntos de su territorio. De confirmarse la cifra, se trataría del segundo mayor ataque de este tipo reconocido por Moscú desde el inicio de la guerra, únicamente por debajo de la ofensiva del pasado 2 de agosto, cuando las autoridades rusas informaron del derribo de 635 aeronaves no tripuladas. Ambas cifras proceden del gobierno ruso y no han podido ser verificadas de manera independiente.
Uno de los principales objetivos fue la refinería Slavneft-Yanos, situada en la región de Yaroslavl, aproximadamente a 250 kilómetros al noreste de Moscú. El gobernador regional, Mijaíl Yevráyev, informó que los restos de varios drones derribados impactaron contra los depósitos de almacenamiento de la instalación y ocasionaron un incendio de grandes dimensiones.
Los servicios de emergencia fueron desplegados para combatir las llamas, mientras imágenes difundidas en redes sociales mostraban una extensa columna de humo negro sobre la zona industrial. La autenticidad y el momento exacto de esas grabaciones no fueron verificados de forma independiente.
Las autoridades de Yaroslavl señalaron que 93 drones fueron neutralizados mediante sistemas de defensa aérea y guerra electrónica. Cuatro personas resultaron heridas por fragmentos, aunque no se reportaron víctimas mortales. El ataque también provocó incendios en tres viviendas particulares y daños en varios edificios residenciales.
La refinería de Yaroslavl es una de las instalaciones petroleras más importantes de Rusia. Tiene capacidad para procesar alrededor de 15 millones de toneladas métricas de petróleo al año, equivalentes a aproximadamente 300 mil barriles diarios, por lo que representa un punto estratégico para el suministro energético y la economía rusa.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó que sus fuerzas atacaron dos refinerías rusas. Además de la planta ubicada en Yaroslavl, mencionó la instalación Bashneft-Novoil, localizada en la república de Bashkortostán, a más de mil 300 kilómetros del frente de batalla. Las autoridades rusas de esa región no ofrecieron inicialmente información detallada sobre los posibles daños.
Zelenski también aseguró que las fuerzas ucranianas alcanzaron patrulleras militares rusas y embarcaciones pertenecientes a la denominada flota fantasma, utilizada por Moscú para transportar petróleo y eludir algunas de las restricciones impuestas por países occidentales. No presentó detalles sobre el alcance de los daños ocasionados a los barcos.
Los ataques forman parte de una campaña ucraniana dirigida contra instalaciones energéticas, centros industriales y rutas logísticas situadas dentro del territorio ruso. Kiev sostiene que estas operaciones buscan reducir los ingresos utilizados por Moscú para financiar sus operaciones militares y demostrar la vulnerabilidad de su infraestructura estratégica.
La ofensiva ocurrió en medio de una nueva escalada de ataques entre ambos países. Mientras Ucrania golpea instalaciones petroleras ubicadas a cientos de kilómetros de la frontera, las fuerzas rusas mantienen sus bombardeos con misiles, drones y bombas planeadoras sobre diferentes ciudades ucranianas, lo que prolonga el intercambio de ataques aéreos y aleja la posibilidad de una reducción inmediata de las hostilidades.