Vecinos de Madrid miden hasta 109 decibelios en pruebas previas al GP de F1
Los primeros ensayos fueron con monoplazas de Fórmula 3; en septiembre llegarán los de Fórmula 1, con motores más potentes
Días antes de que la Fórmula 1 dispute su primera carrera en el nuevo circuito de Madrid, construido alrededor de Ifema, los vecinos de la zona ya registraron niveles de ruido que consideran alarmantes durante las pruebas realizadas esta semana con monoplazas de Fórmula 3.
Un sonómetro colocado en la calle Francisco Umbral, a pocas decenas de metros de la pista, registró una media de 102.7 decibelios mientras rodaban alrededor de cinco monoplazas, con picos de 107.7 y un máximo de 109.1 decibelios. La plataforma vecinal Stop F1 aclara que estas mediciones aún no tienen carácter oficial, pero advierte que servirán como referencia de lo que puede ocurrir en septiembre, cuando lleguen los autos de Fórmula 1, con motores de mayor potencia.
Constantino Bueno, portavoz de Stop F1, aseguró que el ruido ya afecta actividades cotidianas como el teletrabajo y calificó la situación de incompatible con la vida en un barrio residencial. Según explicó, los residentes enfrentan un dilema constante entre quedarse en casa soportando el ruido o salir a la calle y toparse con los cortes de tráfico derivados de las obras y el montaje del circuito.
El reclamo vecinal no se limita al fin de semana de competencia. Stop F1 denuncia que el montaje y desmontaje de las instalaciones prolonga las afectaciones durante meses, y que los residentes de colonias como Las Cárcavas-San Antonio, Valdebebas, San Lorenzo, Villa Rosa, Las Pedroñeras y La Piovera llevan tiempo lidiando con cambios en la circulación y en su entorno inmediato.
La plataforma mantiene recursos judiciales contra la modificación del Plan Parcial y contra la licencia urbanística del proyecto, y ya prepara nuevas mediciones con equipos homologados durante el fin de semana del Gran Premio. Su objetivo es que esos registros respalden acciones legales adicionales ante los tribunales.
El conflicto cobra relevancia porque Madrid tiene previsto celebrar el Gran Premio de España en ese circuito durante al menos los próximos diez años, lo que anticipa una disputa prolongada entre la organización de la Fórmula 1 y los residentes de las zonas aledañas.