Volcán de Fuego obliga a evacuar comunidades en Guatemala
Las autoridades de Guatemala ordenaron la evacuación preventiva de comunidades cercanas al Volcán de Fuego, luego de que el coloso registrara una nueva fase eruptiva caracterizada por la expulsión de lava, gases, ceniza y corrientes piroclásticas.
La emergencia comenzó durante la mañana del lunes 3 de agosto y se intensificó a lo largo del día. Ante el incremento de la actividad, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres declaró la alerta anaranjada institucional y puso en marcha diferentes medidas para proteger a los habitantes de las zonas consideradas de mayor riesgo.
Alrededor de 250 personas fueron evacuadas de las comunidades El Porvenir y Las Lajitas, ubicadas en el sector sur del volcán. Los habitantes fueron trasladados a un refugio temporal habilitado en el municipio de San Juan Alotenango, donde recibieron atención y asistencia de las autoridades guatemaltecas.
Imágenes difundidas desde la zona mostraron columnas de gases y ceniza elevándose sobre el cráter, mientras que flujos de lava y material volcánico descendían por las laderas. El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología informó que también se registraron corrientes de densidad piroclástica, consideradas especialmente peligrosas por su elevada temperatura y velocidad.
De acuerdo con el organismo científico, la columna de ceniza alcanzó una altura aproximada de cinco mil metros sobre el nivel del mar y se desplazó cerca de 40 kilómetros hacia el oeste. Las comunidades del municipio de San Pedro Yepocapa, en el departamento de Chimaltenango, se encontraban entre las zonas con mayor posibilidad de registrar caída de ceniza.
Como parte de las medidas preventivas, las autoridades cerraron temporalmente la Ruta Nacional 14, una importante carretera que atraviesa las inmediaciones del complejo volcánico. El Ministerio de Educación también suspendió las clases en varias localidades cercanas, con el propósito de evitar que estudiantes, docentes y trabajadores se expusieran a la caída de ceniza o a un posible incremento de la actividad eruptiva.
Hasta el momento no se han reportado personas fallecidas ni lesionadas como consecuencia de esta nueva erupción. Sin embargo, las autoridades mantienen vigilancia permanente y advirtieron que el comportamiento del volcán puede cambiar rápidamente.
La población cercana recibió la recomendación de atender las indicaciones de los cuerpos de emergencia, evitar aproximarse a las barrancas y mantenerse alejada de las zonas por donde pueden descender flujos piroclásticos o materiales expulsados por el cráter. También se recomendó utilizar protección respiratoria ante la caída de ceniza y mantener cubiertos los depósitos de agua.
El Volcán de Fuego, situado al suroeste de la Ciudad de Guatemala, es considerado uno de los volcanes más activos de Centroamérica. Su constante actividad representa un riesgo para numerosas poblaciones asentadas alrededor de sus laderas.
En junio de 2018, una violenta erupción provocó la muerte de cientos de personas, destruyó una comunidad y afectó a aproximadamente 1.7 millones de habitantes. Ese antecedente ha llevado a las autoridades guatemaltecas a reforzar los protocolos de evacuación y respuesta preventiva ante cualquier incremento significativo de la actividad volcánica.
El INSIVUMEH señaló que continuará monitoreando el comportamiento del Volcán de Fuego y difundirá nuevas actualizaciones conforme evolucione la fase eruptiva. Mientras tanto, los habitantes evacuados permanecerán en los refugios habilitados hasta que las autoridades determinen que existen condiciones seguras para regresar a sus hogares.