Los precios del petróleo registraron una caída este martes, luego de haber alcanzado niveles máximos en lo que va de 2026 durante la jornada anterior, en un contexto marcado por la creciente tensión geopolítica en el golfo Pérsico y las dudas sobre la continuidad del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
El crudo Brent, referencia internacional, descendió un 1,4 % hasta ubicarse en 112,9 dólares por barril en las primeras horas de la mañana en Estados Unidos, tras haber experimentado un incremento del 5,8 % el lunes, cuando cerró en 114,4 dólares, su nivel más alto del año. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) cayó un 2 % hasta los 104,2 dólares por barril, luego de haber subido un 4,39 % en la jornada previa.
Este comportamiento del mercado se produce en medio de nuevos ataques en la región del golfo, los cuales han incrementado la incertidumbre en torno al suministro energético global. El plan impulsado por el presidente Donald Trump para escoltar buques a través del estratégico estrecho de Ormuz enfrentó nuevos desafíos tras ofensivas iraníes, incluyendo un ataque a un importante puerto petrolero en los Emiratos Árabes Unidos.
Analistas de Deutsche Bank señalaron que ambas naciones buscan “ejercer influencia” sobre esta vía marítima, fundamental para el tránsito de petróleo y gas. Asimismo, indicaron que “los mercados petroleros también se ajustaron para reflejar el aumento de los riesgos de interrupciones persistentes”.
En paralelo, los contratos de futuros del Brent para entrega en seis meses registraron el lunes su mayor incremento diario desde marzo de 2022, alcanzando los 91,99 dólares por barril, lo que refleja la creciente preocupación de los inversionistas ante posibles interrupciones prolongadas en el suministro.
A pesar de que Estados Unidos es el mayor productor de petróleo del mundo, la crisis ha impactado directamente en el mercado interno, elevando el precio de la gasolina a 4,46 dólares por galón, frente a los 2,98 dólares registrados antes del inicio del conflicto, según datos de la AAA.
De acuerdo con Andy Lipow, presidente de Lipow Oil Associates, el precio del combustible podría escalar hasta los 5 dólares por galón si el estrecho de Ormuz continúa cerrado durante el próximo mes, lo que lo acercaría al récord histórico de 5,02 dólares alcanzado en junio de 2022.
El denominado “Proyecto Libertad”, iniciativa del gobierno estadounidense para reactivar el tránsito marítimo en la zona, comenzó el lunes con el objetivo de “guiar” a los buques a través del estrecho. Sin embargo, los resultados iniciales han sido limitados, ya que solo cuatro embarcaciones lograron cruzar la ruta, según datos de S&P Global Market Intelligence, en contraste con el promedio superior a 120 barcos diarios antes del conflicto.
La situación se agravó tras ataques a buques mercantes y a infraestructuras petroleras, así como la destrucción de embarcaciones iraníes por parte de fuerzas estadounidenses, marcando la mayor escalada desde el inicio del alto el fuego temporal hace cuatro semanas.
Este intercambio de acciones militares ha puesto en entredicho la vigencia de la tregua, mientras la administración de Trump evita confirmar su continuidad. La confrontación entre Estados Unidos e Irán, junto con la participación de Israel en el conflicto, ha desencadenado una crisis energética de alcance global, afectando a economías en Europa, Asia y otras regiones, que enfrentan un incremento sostenido en los costos del combustible.


