Y después se fueron borrando las letras… Al principio muy despacio. Una mañana las vocales empezaron a desaparecer.. Cuando el pueblo se dio cuenta también se habían ido ya las consonantes…
Pronto en los libros únicamente quedaban hojas en blanco…
Los niños ya no podían entretenerse con las historias de “aquellos famosos cinco”, ya no sabrían de Mujercitas ni de los amores del rebelde Tom Sawyer… Nada más tecleaban con furia en sus tablets…
Los adultos tampoco conseguían descubrir algo sobre economía o historia.. ignoraban los dulces versos de Bécquer. Si quisieran saber de las gestas de Talavante o de Juli no tenían libros taurinos…
… continuarían desconociendo el flamenco, sin leer sobre Bernarda de Utrera o sobre El Pele. Jamás llegarían a desconfiar del que luego sería el asesino en una novela de intriga, no la leerían!
Los libros habían muerto…
Y entonces el pueblo se quedó sin letras y sin palabras. Sin cultura. Y poco a poco se apagó… y se desvaneció…
Qué importante es leer. Y saber..
Dedicado a lectores y escritores
A los que aprecian las letras y las palabras
A mi mago
A Juli
A mi Luis
A las bibliotecas
A mi amiga Mamen
Y al mes de febrero


