Soñábamos que salíamos a la calle y lucía el sol de primavera, que comprábamos zapatos de tacón rojo, que bebíamos vino en las terrazas y conversábamos con los amigos, que bajábamos a broncearnos a la playa, que regresábamos agotados del trabajo y nos dábamos una ducha, que el miedo no nos hacía temblar por la noche, que iríamos a los toros a Santander, que comulgábamos un domingo cualquiera.
Que la vida era bella y serena…
Entonces despertábamos y todo había sido un sueño. Y nos lamentábamos un segundo y no había tiempo para más. Ahora que había tanto tiempo en realidad se hacía poco. Rezábamos, ayudábamos a algún anciano con la compra, procurábamos que la abuela tomara miel, compartíamos una receta de conejo al horno, elaborábamos mascarillas, regalábamos libros o canciones o consejos, donábamos dinero o alimentos..
Y seguíamos soñando…
Dedicado a lo mejor de cada persona, que aflora en las tragedias
Pitos y bronca para lo peor
A Albriux
A Carlos con oración y abrazos de toda la familia
A Luis
Al toreo
A mi mago
A Belén y Manuel
A la plaza de toros de Santander
A Paco


