Todo llega. Todo pasa. Todo vuelve a empezar… todo pasa para que todo vuelva a empezar. Y todo llega otra vez.. Y todo llegará otra vez… Mientras transcurrían las horas transcurrían también los sueños..
Soñaba que iba a sonar el despertador, amanecería un miércoles de marzo. Y, cuando casi despertaba, soñó el hombre con un pregón. Con el pregón. Soñó con la gitana Sevilla soñando con su abril de fe y volantes. Y soñó con palabras. Palabras que nacen en las entrañas, crecen en el corazón, y salen a pasear de la mano de la verdad y de la pureza.
Soñó el hombre con el eterno Rafa Serna y su pregón… La fuerza de esos adjetivos acariciando verbos en rezos y en esperanza, la nobleza de esos sustantivos llenando de Dios cada nombre y cada día y cada momento… la entrega. Soñaba el hombre la entrega, la santa voz de Rafa Serna, su vocabulario santo y sevillano y puro…
Y, al despertarse y antes de que el reloj anunciara la hora, el hombre estaba llorando. Y eran lágrimas de emoción, lágrimas de olivo… Viva la Semana Santa, dijo, ¡viva Rafa Serna!…
¡Y viva España!
Y llegó la Semana Santa. Y llegará otra vez!
Y todo volverá a pasar otra vez…
Es una adaptación de un texto de mi nuevo libro…
Dedicado a la Semana Santa
A mi Manuel y a Belén
A José María
A Carlos
A la memoria de Rafa Serna y a Rafita Serna
A Sara
A Luis
A Albriux
A Sevilla, Málaga, Ferrol..
A Pau
A cada persona que ama la Semana Santa


