El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha anunciado planes para expulsar a los miembros transgénero que actualmente prestan servicio en las fuerzas armadas y que no cumplen con requisitos específicos establecidos por la nueva política del gobierno del presidente Donald Trump.
Esta medida se enmarca en una serie de decretos firmados por el presidente Trump en enero de 2025, que incluyen la reinstauración de la prohibición para que personas transgénero sirvan en las fuerzas armadas, una política que había sido revocada en 2021.
La comunidad LGBTQ+ ha manifestado su preocupación y oposición ante esta decisión. En semanas recientes, se han llevado a cabo protestas en diversos puntos del país, incluyendo manifestaciones en el Monumento Nacional Stonewall, donde se denunció la eliminación de términos como “transgénero” del sitio web oficial del monumento.
Además, dos jóvenes transgénero presentaron demandas legales desafiando el decreto presidencial, argumentando que viola sus derechos constitucionales y representa una discriminación basada en la identidad de género.
La implementación de esta política podría afectar significativamente a los miembros transgénero en servicio activo, quienes enfrentan la posibilidad de ser dados de baja si no cumplen con los nuevos criterios establecidos por el Pentágono.


