Jugaban, al calor de agosto, la Verdad y las Emociones y también el Esfuerzo, y se reían felices mientras la tarde se vestía de rojo y de naranja. Comerían más tarde helados de avellana y de canela, y leerían cuentos de toreros y de lances, y saludarían al anochecer cálido y perezoso..
La Envidia, verde de envidia, miraba.
Le ofreció la Generosidad un cucurucho de mango, y la Elegancia le prestaba juguetes y libros, y la Ilusión le presentó a muchas gentes y la convidó al parque. No aceptó. La Envidia no quería helados ni juegos ni historias. Quería que los otros no tomaran helados ni jugaran ni escucharan historias…
La Envidia era mezquina y ruin…
Y llegó la Bohemia, venía de escuchar flamenco, y dijo que lo mejor era ignorarla. No se pierde tiempo con lo que ni importa ni aporta nada. Y los demás le dieron la razón, por supuesto. Y se marcharon felices a la vera del río, desde allí la puesta del sol se disfrutaba mucho.,.
Dedicado a todos los que hacen las cosas bien y a los que no son envidiosos..
No se odia… pero detesto a los envidiosos
A mi Luis
A Carlos
A mis estupendas amistades
Al toreo
Al flamenco
A la ilusión
Y a las cosas bien hechas


