Por Marco Antonio Cortez Navarrete
Durante una etapa fundamental de mi vida profesional, tuve el honor de desempeñarme como jefe del Departamento de Prensa, Relaciones Públicas y Coordinador de Noticieros de la Universidad Autónoma de Yucatán.
Desde ahí, contribuí a fortalecer los vínculos entre la institución y la sociedad, promoviendo una comunicación clara, cercana y con sentido universitario.
Mi trayectoria también se forjó en el sector privado y en medios nacionales e internacionales: formé parte de Grupo SIPSE, del Diario de Yucatán, el Diario de Irapuato, Agencia Notimex y Telesur, entre otros.
En cada espacio, encontré la oportunidad de crecer, de comunicar con ética y responsabilidad, y de seguir aprendiendo.
Hoy, al cumplirse nueve años de aquella jubilación formal, agradezco profundamente a todas las personas que me acompañaron en esta travesía.
Cada redacción, cabina, aula y micrófono fue parte de una vida dedicada a la palabra, al servicio y a la verdad.
La vocación no se jubila. Y mientras haya historias que contar, seguiré compartiendo con la misma pasión de siempre.


