La detención de Catalina Ramos, reconocida dirigente opositora venezolana y coordinadora nacional de Asociaciones Ciudadanas del partido Vente Venezuela, ha generado preocupación tanto a nivel nacional como internacional. Ramos fue arrestada el 26 de mayo de 2025 por funcionarios de seguridad no identificados, en un contexto de creciente represión contra líderes opositores en Venezuela.
Según reportes de medios internacionales, la detención de Ramos se suma a una serie de acciones emprendidas por el gobierno venezolano en los días previos a las elecciones regionales y parlamentarias, que incluyen la aprehensión de más de 70 personas, entre ellas activistas y defensores de derechos humanos.
Organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por la falta de información sobre el paradero de Ramos y han exigido su liberación inmediata. Además, han instado a las autoridades venezolanas a garantizar el respeto a los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, incluyendo la libertad de expresión y de asociación.
La comunidad internacional también ha reaccionado ante la detención de Ramos, con llamados a que se respete el debido proceso y se ponga fin a la persecución de líderes opositores. Diversos gobiernos y organismos internacionales han manifestado su inquietud por el deterioro de la situación política y de derechos humanos en Venezuela.
La detención de Catalina Ramos representa un nuevo episodio en la compleja crisis política que atraviesa Venezuela, y pone de relieve las tensiones existentes entre el gobierno y la oposición en el país sudamericano.


