La reciente reforma a la Ley de Turismo en el estado de Quintana Roo ha generado un importante cambio en la regulación de las plataformas digitales de hospedaje como Airbnb y Booking. A partir de esta actualización, cada municipio contará con autoridad para decidir si permite o prohíbe el funcionamiento de estas aplicaciones dentro de su jurisdicción.
Este nuevo enfoque refuerza los criterios de regulación que ya están vigentes, incluyendo la obligación de inscripción en el Registro Estatal de Turismo (RETUR‑Q), la obtención de una licencia de funcionamiento municipal y el cumplimiento de requisitos básicos de seguridad como anuencia de Protección Civil, botiquín, extintor y exhibición de números de emergencia.
Desde el sector hotelero, el anuncio ha sido bien recibido como un paso necesario hacia una competencia más equitativa. El presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, David Ortiz Mena, enfatizó que es urgente regular esta modalidad de hospedaje, ya que en ciertas zonas —como Tulum— la especulación inmobiliaria derivada de Airbnb ha generado una sobreoferta que frena la inversión tradicional.
Por su parte, la Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos del sur de Quintana Roo, representada por Raúl Andrade Angulo, ha abogado por un marco normativo que garantice “piso parejo” para todos los prestadores de servicios, reconociendo que erradicar estas plataformas sería inviable dada su consolidación global.


