La Cámara de Diputados aprobó, con el respaldo de Morena y sus aliados, un dictamen que incorpora la intervención extranjera como causal de nulidad en procesos electorales. La propuesta obtuvo 307 votos a favor, 127 en contra y una abstención, por lo que fue enviada al Senado para su discusión y eventual votación.
La iniciativa, promovida por el coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, plantea modificar el artículo 41 de la Constitución, así como disposiciones secundarias relacionadas con el sistema de medios de impugnación en materia electoral. El objetivo es establecer que una elección pueda ser anulada cuando se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados.
Durante la fundamentación del dictamen, Monreal sostuvo que la reforma busca impedir que gobiernos, organizaciones o personas extranjeras alteren la voluntad popular. En medio del debate, afirmó que quien rechace la propuesta espera “financiamiento, respaldo de gobiernos extranjeros”, frase que generó reclamos de legisladores de oposición.
El coordinador del PAN, José Elías Lixa, rechazó esa postura y señaló que su bancada no aceptaba “ese tipo de afirmación”. El legislador cuestionó que se equiparara el voto en contra de la iniciativa con una supuesta intención de permitir la intervención extranjera en México.
Por su parte, el coordinador del PRI, Rubén Moreira, advirtió a los legisladores de la mayoría que su posición política no será permanente y expresó que “eso no dura para siempre”. Además, alertó que la reforma podría abrir espacio a criterios discrecionales en la aplicación de causales de nulidad electoral.
El dictamen aprobado originalmente contemplaba como causal de nulidad la intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con intención de influir en las preferencias o resultados electorales. Posteriormente, Monreal presentó una reserva para ajustar la redacción y establecer que la nulidad procederá cuando se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera con impacto en los resultados.
Tras la aprobación en la Cámara de Diputados, la reforma quedó en manos del Senado, donde deberá ser analizada y votada antes de continuar con el proceso legislativo correspondiente.


