El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, instó a los gobiernos de América Latina a adoptar una postura más agresiva contra los cárteles del narcotráfico y advirtió que Washington podría actuar de manera unilateral si considera que la amenaza no está siendo enfrentada con suficiente contundencia.
Las declaraciones se produjeron durante la conferencia “Américas contra los Cárteles”, realizada en la sede del Comando Sur de Estados Unidos en Miami, donde participaron funcionarios de defensa y representantes de varios países de la región. En ese contexto, Hegseth subrayó que el gobierno estadounidense considera a las organizaciones del narcotráfico como una amenaza directa para su seguridad nacional.
Durante su intervención, el funcionario señaló que Estados Unidos está dispuesto a incrementar las acciones contra estas organizaciones criminales. “Estados Unidos está preparado para enfrentar estas amenazas y pasar a la ofensiva en solitario si es necesario”, afirmó.
No obstante, también indicó que la prioridad de Washington es actuar en coordinación con los países de la región. “Sin embargo, nuestra preferencia es hacerlo juntos con nuestros vecinos y aliados”, añadió durante el encuentro con autoridades de seguridad y defensa.
El planteamiento forma parte de una estrategia más amplia del gobierno estadounidense que busca tratar a los cárteles de droga como organizaciones comparables a grupos terroristas, lo que permitiría utilizar herramientas militares para combatirlos. Este enfoque representa un cambio respecto a estrategias anteriores centradas principalmente en la cooperación policial y judicial.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, el narcotráfico continúa siendo uno de los principales desafíos para la seguridad del país, especialmente por el flujo de drogas como el fentanilo hacia su territorio. En ese contexto, Washington ha impulsado nuevas operaciones militares y de inteligencia en el hemisferio occidental con el objetivo de debilitar las redes de tráfico y reforzar la cooperación regional.
Sin embargo, especialistas y analistas han advertido que la militarización de la lucha contra los cárteles podría generar preocupaciones relacionadas con la legalidad de las operaciones, el respeto a los derechos humanos y la estabilidad democrática en algunos países de América Latina.
Las declaraciones de Hegseth se producen en medio de un debate creciente sobre la forma en que la comunidad internacional debe enfrentar al crimen organizado transnacional, un fenómeno que continúa afectando la seguridad y la estabilidad de varios países del continente.


