En un giro inesperado, Marruecos ha sido coronado campeón de la Copa Africana de Naciones tras un fallo del comité de apelaciones de la Confederación Africana de Fútbol (CAF). El resultado de la final disputada el pasado 18 de enero, en la que Senegal había ganado 1-0 a Marruecos en tiempo extra, ha sido revocado debido a una sanción que considera a Senegal como perdedor por incomparecencia.
El incidente que originó la polémica ocurrió en la recta final del partido, cuando los jugadores de Senegal, bajo la dirección de su entrenador Pape Thiaw, abandonaron el campo en señal de protesta después de que el árbitro otorgara un penalti a Marruecos. Este penalti, a cargo de Brahim Díaz, fue ejecutado con un estilo conocido como “Panenka”, y aunque fue detenido por el arquero senegalés Édouard Mendy, la tensión en el estadio ya había alcanzado niveles insostenibles.
En ese mismo instante, la selección senegalesa también sufrió la anulación de un gol a favor, generado en un ataque que se vio frustrado por una falta de Abdoulaye Seck, sancionada por el árbitro. Las repeticiones televisivas indicaron que el contacto con el defensor marroquí Achraf Hakimi fue mínimo, lo que desató más críticas sobre la justicia del arbitraje.
La CAF, tras una primera audiencia que impuso severas sanciones a ambas selecciones y las multó con más de un millón de dólares, decidió revaluar el caso con base en el artículo 82 del reglamento de su torneo. Este artículo establece que cualquier equipo que abandone el campo de juego sin autorización será considerado perdedor. Es este argumento legal el que llevó al comité de apelación a declarar a Senegal perdedor por incomparecencia, otorgando a Marruecos un triunfo por defecto de 3-0 y, con ello, su primer título de la Copa Africana de Naciones desde 1976.
El fallo ha sorprendido tanto a aficionados como a expertos, pues la disputa sobre la legalidad del gol anulado y la ejecución del penalti aún continúa siendo tema de debate. A pesar de esto, la decisión de la CAF parece definitiva, aunque se podría dar lugar a una apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), lo que podría demorar meses e incluso más de un año, con el Mundial de 2026 ya en el horizonte.
Este veredicto también ha dejado a Senegal con una sensación amarga, ya que perdería la posibilidad de ganar su segundo título africano, tras haber alzado el trofeo en 2021. En cambio, Marruecos, bajo la dirección del técnico Walid Regragui, celebrará su primer campeonato africano, un título que se suma a su histórica actuación en la Copa del Mundo de 2022, donde se convirtió en la primera selección africana en llegar a semifinales.
Con este fallo, Marruecos se prepara para competir en la Copa del Mundo de 2026 como campeón africano, enfrentando a selecciones como Brasil, Escocia y Haití. Por su parte, Senegal se medirá a Francia y Noruega en una difícil fase de grupos, donde buscará superar esta amarga derrota en el ámbito africano y afianzarse en la cita mundialista.
La controversia de la final de la Copa Africana de Naciones 2025/26 y su resolución judicial serán recordadas como uno de los episodios más polémicos en la historia reciente del fútbol africano.


