El presidente de Paraguay, Santiago Peña, realizó una visita oficial a Taiwán en medio de una creciente presión diplomática de China para que Asunción rompa relaciones con Taipéi y adopte el principio de “una sola China”. Durante su estancia en la isla, el mandatario paraguayo reiteró públicamente el respaldo de su gobierno a Taiwán y defendió la alianza histórica entre ambos países.
Peña fue recibido oficialmente por el presidente taiwanés Lai Ching-te en una ceremonia con honores militares en Taipéi. En sus declaraciones, el mandatario paraguayo aseguró que la relación bilateral está basada en valores compartidos como la democracia, la libertad, los derechos humanos y el respeto al Estado de derecho. También afirmó que Paraguay continuará respaldando la participación internacional de Taiwán pese a las presiones externas.
La visita ocurre en un momento de creciente tensión diplomática en torno a Taiwán. China considera a la isla parte de su territorio y sostiene que ningún país puede mantener relaciones diplomáticas formales con Beijing y Taipéi al mismo tiempo. En ese contexto, el gobierno chino pidió públicamente a Paraguay romper vínculos con Taiwán y alinearse con la política china reconocida por la mayoría de los países del mundo.
Actualmente, Paraguay es el único país de Sudamérica que mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán y uno de los pocos aliados que conserva la isla a nivel mundial. La relación bilateral entre ambos gobiernos se remonta a 1957 y ha sobrevivido a distintos cambios políticos y presiones geopolíticas internacionales.
Durante la visita oficial, Peña estuvo acompañado por una amplia delegación de empresarios y funcionarios de áreas vinculadas al comercio, agricultura y finanzas. El gobierno paraguayo informó que uno de los objetivos principales del viaje es fortalecer la cooperación económica, atraer inversiones y ampliar oportunidades comerciales entre ambas partes.
Taiwán ha buscado reforzar sus relaciones con sus aliados diplomáticos restantes ante el avance de la influencia china en América Latina, África y el Pacífico. En los últimos años, varios países rompieron relaciones con Taipéi para establecer vínculos oficiales con Beijing, entre ellos Honduras, Nicaragua y Nauru. Esa situación ha reducido progresivamente el número de aliados internacionales de Taiwán.
La administración de Peña ha reiterado en distintas ocasiones que su política exterior hacia Taiwán no se basa únicamente en aspectos económicos, sino también en afinidades políticas e institucionales. El mandatario paraguayo afirmó en Taipéi que la relación entre ambos gobiernos “va mucho más allá de la diplomacia formal” y se refleja en cooperación concreta y proyectos conjuntos.
El presidente taiwanés Lai Ching-te agradeció públicamente el respaldo paraguayo y destacó que Paraguay ha defendido la participación internacional de Taiwán en diversos foros multilaterales. El gobierno taiwanés considera estratégica la relación con Asunción debido a su relevancia diplomática en América del Sur y al contexto de aislamiento internacional promovido por China.
La visita también ocurre mientras China incrementa su actividad diplomática y política en Paraguay. Reportes internacionales señalan que legisladores, empresarios y figuras políticas paraguayas han sostenido contactos con representantes chinos en los últimos años, en medio de debates internos sobre los posibles beneficios económicos de establecer relaciones oficiales con Beijing.
Especialistas internacionales consideran que Paraguay enfrenta una presión creciente debido al peso económico de China como uno de los principales mercados globales y actor central en el comercio internacional. Algunos sectores paraguayos han cuestionado si mantener vínculos exclusivos con Taiwán limita las oportunidades comerciales del país sudamericano, especialmente en exportaciones agrícolas y de carne.
A pesar de ello, el gobierno de Peña ha mantenido una postura firme a favor de Taiwán y ha buscado fortalecer simultáneamente sus relaciones con Estados Unidos. El mandatario paraguayo también ha cultivado vínculos cercanos con la administración estadounidense, en un contexto donde Washington continúa respaldando políticamente a Taiwán frente a la presión china.
La disputa diplomática alrededor de Taiwán sigue siendo uno de los principales focos de tensión geopolítica global. China insiste en que la isla forma parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para concretar una eventual reunificación, mientras el gobierno taiwanés rechaza esas afirmaciones y sostiene su carácter autónomo y democrático.


