La Secretaría de Educación Pública informó una propuesta para adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 al 5 de junio, en lugar del 15 de julio, como estaba previsto originalmente en el calendario oficial. La medida fue planteada ante las altas temperaturas registradas en el país y por la realización de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que tendrá partidos en México a partir de junio.
De acuerdo con la información difundida, el ajuste fue abordado durante una reunión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, integrado por representantes de educación de las entidades federativas. El titular de la SEP, Mario Delgado, señaló que la modificación obedece principalmente a la “extraordinaria ola de calor” prevista para los meses de junio y julio, así como al contexto que implicará la celebración del Mundial en territorio nacional.
El calendario original de educación básica para el ciclo 2025-2026 contempla 185 días de clases y aplica para escuelas públicas y particulares incorporadas al Sistema Educativo Nacional. Con el cambio propuesto, las clases concluirían el 5 de junio, mientras que las labores administrativas terminarían el 12 de junio. Además, se prevé que el ciclo escolar 2026-2027 inicie el 31 de agosto, con actividades previas para docentes y un periodo de reforzamiento de aprendizajes del 17 al 28 de agosto.
Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró este viernes 8 de mayo que el ajuste todavía no es definitivo. Durante su conferencia matutina, indicó que se trata de “una propuesta” surgida de las secretarías de Educación estatales y precisó que “no hay calendario definido”, por lo que el cambio aún deberá ser formalizado por las autoridades correspondientes.
La posible modificación ha generado reacciones entre madres, padres de familia, docentes y organizaciones civiles, que han expresado preocupación por el impacto en el aprendizaje de los estudiantes y por la organización familiar ante un cierre anticipado del ciclo escolar. Algunos sectores han solicitado que se expliquen los criterios técnicos de la decisión y que se garantice el cumplimiento de los contenidos académicos previstos.
En caso de aprobarse formalmente, el adelanto del fin de clases implicaría un ajuste relevante para millones de estudiantes de educación básica y media superior en México. Mientras tanto, las comunidades escolares permanecen a la espera de una confirmación oficial que precise las fechas definitivas y los lineamientos que deberán seguir las escuelas del país.


