El Mundial 2026 no sólo se vivirá en los estadios, sino también en restaurantes, bares, cantinas y espacios de convivencia en todo México. La expectativa económica alrededor del torneo apunta a un fuerte impulso para la industria de alimentos y bebidas, que podría registrar un aumento de hasta 29 por ciento en sus ventas durante los meses de junio y julio, de acuerdo con estimaciones de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados, Canirac.
Según el estudio titulado “El Mundial 2026 detonará el consumo en México”, más de 206 mil establecimientos del sector podrían beneficiarse de la actividad generada por el torneo, en el que México participa como una de las tres sedes junto con Estados Unidos y Canadá. La previsión contempla un impacto adicional local superior a los 562 millones de dólares, cifra que refleja la magnitud del evento más allá del ámbito deportivo.
La Canirac también proyecta la llegada de más de 836 mil turistas y la creación de 39 mil empleos dentro de la industria restaurantera. Este dato cobra relevancia si se considera que el sector ya genera alrededor de 2.4 millones de puestos directos en el país, por lo que el Mundial se perfila como una oportunidad para fortalecer el consumo, ampliar plantillas laborales y activar negocios que dependen de la convivencia social.
El impacto económico del torneo también ha sido calculado por Deloitte, cuyo estudio estima que el Mundial aportará 2 mil 730 millones de dólares a la economía mexicana, equivalentes al 0.14 por ciento del Producto Interno Bruto. En un escenario más optimista, esa cifra podría superar los 4 mil millones de dólares, impulsada por el turismo, el consumo interno, los eventos públicos y la asistencia a espacios de entretenimiento.
Uno de los puntos clave será la afluencia esperada en los Fan Fest, donde se prevé la presencia de 4.2 millones de visitantes. La mayor concentración estaría en el Zócalo de la Ciudad de México, con 2.2 millones de asistentes, seguido de Monterrey con 1.1 millones y Guadalajara con 900 mil. Estos espacios masivos no sólo funcionarán como centros de reunión para los aficionados, sino también como motores de consumo para restaurantes, bares y comercios cercanos.
Además, entre el 20 y el 25 por ciento de los aficionados que no asistan a los estadios verán los partidos en bares y restaurantes, lo que convierte a estos negocios en protagonistas indirectos de la experiencia mundialista. La transmisión de encuentros, las promociones especiales, los paquetes de alimentos y bebidas, así como los ambientes temáticos, serán factores determinantes para atraer clientes durante los días de mayor actividad futbolera.
Los primeros resultados ya muestran señales positivas. Tras el partido inaugural, la Canirac reportó que el 28 por ciento de los restaurantes registró ventas superiores a las de un día normal. En los casos más exitosos, principalmente restaurantes-bar, cantinas y establecimientos con promociones vinculadas al consumo de bebidas alcohólicas, los incrementos alcanzaron entre 40 y 50 por ciento.
Para responder a esta demanda, la Canirac informó que preparó al sector mediante capacitación en servicio, manejo higiénico de alimentos, hospitalidad, consumo responsable, acompañamiento regulatorio y una bolsa de trabajo por WhatsApp en colaboración con la firma Chambas. Estas acciones buscan que los establecimientos puedan atender el aumento de visitantes sin descuidar la calidad, la seguridad y la experiencia del cliente.
Sin embargo, el crecimiento también representa retos. De acuerdo con los datos del organismo, cuatro de cada 10 establecimientos contrataron personal adicional, aunque ocho de cada 10 aún no cuentan con plantillas completas. Esto refleja una oportunidad laboral importante, pero también una presión operativa para un sector que deberá mantener buen servicio en medio de jornadas de alta demanda.
Con estas previsiones, el Mundial 2026 se perfila como una vitrina económica para México. Más allá de los goles, las selecciones y la pasión de los aficionados, el torneo promete dejar una derrama significativa en restaurantes, bares y negocios vinculados al entretenimiento. Para miles de establecimientos, cada partido será también una oportunidad de venta, empleo y crecimiento.


