Por Genoveva Castro Manzanilla
Trasciende que desde salón confortable el actual jefe del Poder Ejecutivo Estatal. Rolando Rodrigo Zapata Bello no solo repasaba los principales logros del gobierno que preside, sino que, además analizaba detenidamente el comportamiento institucional de los cuadros directivos y operativos de las numerosas dependencias que conformar el organigrama oficial.
La suma de las cifras, así como las obras a la vista le daban espacio para ciertas meditaciones. Hay quien pudiera añadir el sentido de apuntar las metas pendientes que bien pudieran estar en proceso o que requieren de implementación. Las cuestiones de ajustes se estarían dando bajo las indicaciones directas de sus más cercanos colaboradores y amigos.
El 18, enmarcará un momento que dejará marcada su carrera política y sus anhelos de servicio. El sumario de esa única oportunidad de pasar como cabeza de las decisiones por Yucatán y sus habitantes. Se antoja más el sentir de quien se puede definir como un apasionado con planeación en su forma de gobernar. Los estilos constantes por resaltar la comunicación hacia el exterior son obvia en todos los días.
Sobre su destino político, como se ha asentado en su oportunidad, prácticamente está asegurado. Con ese estatus y fuerza con que va cerrando, más la disciplina ante el Ejecutivo Federal lo instalan como un hombre de valor en la clase política de su partido, el PRI. No hay duda que en el sexto año de su gestión deberá de haber funcionales materias que apuntalen su legado.
En un aspecto generalizado se puede detallar que sus principales pilares a la vista siguen siendo; Víctor Edmundo Caballero Durán y Roberto Antonio Rodríguez Asaf, secretarios de Educación y General de Gobierno, respectivamente. Por cierto, ambos, en un momento de más participación con la base ciudadana en el cumplimiento de sus funciones plasmadas en las instituciones bajo su responsabilidad. Ambos, con estilos definidos, pero también los dos, con el centro en la unidad con Zapata Bello. Desde luego, trabajan en su futuro, malo sería que no lo hicieran, sin embargo, no quitan de su labor, esa prioridad de estar con todo en las acciones a la mano para resaltar el espacio y tiempo de su jefe político y amigo, Rolando Rodrigo.
Un sexenio más que cumple sus años. Un equipo que destina sus estrategias en su modo de servir. Suspiros por la proximidad del calendario que no para. Por un lado, el terminar satisfactoriamente un ciclo mayor en el poder público, y, por el otro, las naturales aspiraciones por seguir esa aproximación de poder escalar escaños motivados, en ese ejemplo a su lado. Dos circunstancias que si bien, en el estricto aspecto personal tienen sus objetivos; por ahora se prioriza el llegar a la meta establecida, o antes, si salen para alguna candidatura, con la balanza de los calificativos de bien mayores que algún punto que quedara pendiente ante el factor de los tiempos. Veremos, más allá de la fructífera carrera en la actualidad de Zapata Bello, Caballero Durán y Rodríguez Asaf, cuál será su próxima estación de servicio. Pendientes todos. Porque, seguramente, sí la tendrán. ¿A dónde? Cuestión de poco tiempo.
El motivo del Informe de Gobierno, del presidente municipal de Mérida, Mauricio Vila Dosal dio motivo a sus impulsores para activar la maquinaria desde varios frentes. Dicen los afamados agentes de los palacios, que se va tomando con objetividad, las respuestas a esa posibilidad de que en realidad sea soltado como posible candidato a la Gubernatura de Yucatán, por el PAN, y quizá alguna alianza que vistiera de alguna manera esa aventura. Hay quienes opinan que el adherir a algún partido minoritario no les ayudaría en mucho. Comentan que lo mejor sería solos con el banderín azul y blanco.
Las inversiones son parecidas de los punteros en los medios de comunicación. Mauricio Vila no deja de insistir en esa plataforma de comunicación. Los destinos de los informes, destacan en exponer imagen de todos los que manifiestan esas posibilidades de ir por más. Salen voces del inmueble de la calle 62 entre 61 y 63 del centro de la ciudad capital de que aún no se define la candidatura para Vila Dosal. Se concentra un grupo cercano y otro externo de empresarios para, muy pronto, tener un cónclave y definir la ruta de quien encabeza sus intereses diversos. Ya falta de igual forma poco tiempo.
Interesante la decisión de estos adheridos con poder adquisitivo, pero, no hay que olvidar las altas negociaciones que surgen en el centro de la capital, en donde no solo los líderes del PAN podrían determinar, sino hasta ciertos personajes nacionales abonarían para consolidar el destino ascendente del Yucatán próspero que hoy vemos. Vaya, no solamente analizan la opción ganadora de un PAN, pueden, según externan los agentes de los palacios, se analiza un nuevo recorrido por otros seis años del PRI. Veremos.
María de Lourdes Rosas Moya, presidenta del Iepac, tendrá una gran responsabilidad ante posibles presiones que surgirían ante el proceso que ya va a iniciar en septiembre. Pero, a la vez, está ante la oportunidad de marcar una diferencia de la desafortunada y falta de credibilidad en que han caído la mayoría de consejeros del INE. Un concepto nacional de duda, parcialidad, inequidad y que deja en el ambiente el que pudieran estar sujetos a guiones que les podrían hacer llegar y operar. Sin una identidad propia, ni verticalidad, coinciden muchas voces al referirse a un INE, apabullado y con mucho, pero mucho para poder verlo como un árbitro imparcial.
Comienza en forma un nuevo esquema legal, para que, en el 2018, los mexicanos puedan recibir esa congruencia de salarios muy abultados, con una serie de prestaciones que no corresponden a una institución visionaria de las partes fundamentales de la democracia. Los hechos han marcado en ese sentido al INE. Hay confianza que aquí en Yucatán el Iepac, se pueda librar, en caso dado, de algunos agentes externos. Ellos tienen la palabra. La página de esta historia es suya, ojalá sea llenada con dignidad, decoro e imparcialidad. Muy importante, estar súper pendientes todos.


