Donald Trump ya no es presidente de Estados Unidos, pero sus problemas continuarán. Los demócratas retomarán el próximo lunes el proceso del juicio político en su contra por “incitar a la insurrección” a sus seguidores en un mitin el 6 de enero. La Cámara de Representantes, presidida por la demócrata Nancy Pelosi, enviará al Senado la acusación contra el ex presidente. Así, los demócratas rechazaron el pedido de retraso del líder republicano en la Cámara Alta, Mitch McConnell.
El líder de la mayoría Chuck Schumer, quien desplazó a McConnell como líder del Senado después de que los demócratas ganaran dos escaños en un balotaje en Georgia a principios de enero, anunció la medida en el pleno del Senado, pero no dijo cuándo comenzaría el segundo juicio político a Trump. ‘La Cámara de Representantes entregará el artículo de juicio político al Senado.
El Senado realizará un proceso de juicio político a Donald Trump. Será un proceso completo. Será un juicio justo’, declaró en el piso de la Cámara alta Schumer, que desestimó críticas de republicanos que afirman que Trump no puede ser sometido a un juicio político ya que no está en el poder.
Este es el segundo proceso contra el ex mandatario republicano, que esta vez está acusado de incitar a sus simpatizantes para que tomaran el Capitolio el 6 de enero, en un incidente que dejó cinco muertos. Esta etapa consiste en la lectura de los cargos, lo que marca la apertura oficial del proceso, que puede empezar el martes mismo, aunque la fecha puede cambiar si los demócratas y los republicanos llegan a un acuerdo. Según las reglas del Senado, cualquier juicio político debe empezar a las 1:00 pm hora local (12:00 pm hora Ciudad de México) del día siguiente del momento en el que la Cámara Baja envíe a la Alta el cargo en cuestión, conocido como artículo del impeachment .
Pelosi aseguró que los representantes demócratas que ejercerán como fiscales están ‘listos’ para el proceso ante los 100 senadores. El Senado tiene cierta flexibilidad para amoldar el calendario, y Schumer afirmó este viernes que está negociando sobre el tema con el líder de la minoría republicana del Senado, Mitch McConnell, quien propuso el jueves retrasar el juicio político hasta febrero. ‘He estado hablando con el líder republicano sobre el calendario y duración del juicio’, apuntó Schumer, sin dar más detalles. McConnell argumentó este jueves que Trump necesitaba tiempo para preparar su defensa, por lo que propuso que una vez que se iniciara el juicio político en el Senado, se diera una semana al expresidente para presentar su ‘respuesta’ al cargo en su contra, y otra semana más para presentar sus documentos preparatorios del proceso. La propuesta de McConnell implicaría que la parte sustancial del juicio no empezaría hasta mediados de febrero, pero son los demócratas quienes tienen más poder de decidir sobre el formato del proceso, dado que cuentan con la mayoría en el Senado, y todavía no se han pronunciado sobre ese tema. ‘Este impeachment comenzó con un proceso sin precedentes, rápido y mínimo, en la Cámara de Representantes’, dijo McConnell el viernes. ‘La secuela no puede ser un proceso insuficiente en el Senado que niegue al ex presidente Trump su debido proceso o dañe al Senado o a la propia presidencia”.
McConnell confía en convencer a los demócratas de acceder a su propuesta con el argumento de que dar más tiempo a Trump para prepararse también dejará más tiempo libre al Senado para confirmar a los nominados para el gabinete del nuevo presidente, Joe Biden. En el primer juicio político en su contra —que terminó en febrero de 2020 con su absolución—, el entonces presidente fue acusado de pedirle a Ucrania que investigara actos de presunta corrupción vinculados a Biden, su rival político de cara a la elección que finalmente perdió. Entonces, Trump contó con el apoyo casi total de su partido, pero tras los incidentes del 6 de enero y después de su tenaz campaña para impugnar los resultados de las elecciones, este respaldo se ha resquebrajado. Esta semana el mismo McConnell, dijo en el Capitolio que Trump ‘provocó’ la turba que tomó el edificio. Aunque el viernes, en el pleno, evitó pronunciarse sobre condenar al ex presidente. Para sentenciar al ex mandatario, es necesario que voten a favor dos tercios de los senadores, lo que implica que 17 republicanos deberían sumarse a los 50 escaños que tienen los demócratas, una posibilidad incierta hasta ahora. Si Trump es declarado culpable, no será destituido puesto que ya dejó el cargo, pero quedaría inhabilitado para buscar la presidencia nuevamente en 2024


