Caminando caminaba el caminante por aquel sendero polvoriento. Curvilíneo y arisco, duro y áspero. El sol de la tarde caía con fuerza sobre el lugar, la calor abrasadora y el silencio.. nada en ninguna esquina, ni siquiera una esquina, nada más una tierra inhóspita y seca.. y los pasos, y una oración susurrada. Y susurrante.
Sabía, el que caminaba, que llegaría a un puerto real. Porque el que sabe a dónde va siempre llega a algún sitio. Caminante caminaba sin pausa, sin prisa, evocando a Machado, al que leyera tanto y tanto, a Antonio y también a Manuel. El que no lee camina poco. Y seguía.. seguía.. en la senda..
Caminando y caminando..
Dedicado a mi mago, siempre estaré a tu lado en tu caminar
A Blanca
A mi Luis
Al Camino de Santiago
A mi amiga Ana
A mi amiga Isabel
Y al toreo


