Claudia Sheinbaum ha anunciado recientemente la propuesta de Roberto Lazzeri Montaño como nuevo embajador de México en Estados Unidos, un movimiento estratégico en un año crucial para la renegociación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC). Lazzeri Montaño, actual director general de Nacional Financiera (Nafin) y del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), ocuparía el puesto de Esteban Moctezuma Barragán, quien desempeñó la función durante la primera parte del gobierno de Sheinbaum.
Durante una conferencia de prensa, la presidenta mexicana destacó la importancia de la experiencia de Lazzeri Montaño en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, donde forjó una estrecha relación con funcionarios estadounidenses. “Trabajó mucho tiempo en Hacienda… Tiene una muy buena relación con todo el Gobierno de México y también con las contrapartes en Estados Unidos”, comentó Sheinbaum. Además, destacó su capacidad para transformar Nafin, impulsando la apertura de créditos y fomentando la innovación tecnológica en el sector financiero mexicano.
El nombramiento de Lazzeri Montaño se presenta en un contexto delicado para las relaciones entre ambos países. El T-MEC, que entró en vigor el 1 de julio de 2020, está a punto de ser revisado en 2026, lo que marca un punto de inflexión para las economías de México, Estados Unidos y Canadá. A medida que se acerca esta fecha, las tensiones comerciales, incluidas las amenazas de Estados Unidos de abandonar el acuerdo, continúan siendo un tema relevante en la diplomacia bilateral.
La mandataria subrayó que la aceptación del nombramiento de Lazzeri Montaño por parte de Estados Unidos es un proceso que depende de la aprobación del gobierno estadounidense. Además, recordó que el principal desafío en la relación comercial actual sigue siendo el tema arancelario, cuestión que ha sido una fuente de fricción con la administración de Donald Trump, que ha mantenido una postura firme en cuanto a las tarifas comerciales.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, también se pronunció sobre los posibles efectos de una posible salida de Estados Unidos del T-MEC, advirtiendo que dicha decisión podría generar una incertidumbre económica considerable, especialmente para industrias como la automotriz, que dependen de las reglas comerciales vigentes. Ebrard mencionó que, aunque la administración Trump había propuesto aumentar los aranceles, el 85% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos siguen exentas de tarifas debido a la interdependencia económica entre ambos países.
Este escenario demuestra lo crucial que será el papel del nuevo embajador para manejar las complejas negociaciones que definirán el futuro del T-MEC. La experiencia de Roberto Lazzeri Montaño, tanto en el ámbito financiero como en la diplomacia económica, parece ser una apuesta sólida para México en un momento de grandes desafíos comerciales.


