Por: Cristina Padín.
El beso llora al nacer y es un llanto de vida y esperanza el suyo. Es un bebé-beso, que llega a la vida y llora, pero es porque está tomando aire y tomando impulso. Y es el regalo de mamá y de papá y del abuelo y de la abuela y de los hermanos y los tíos.. es la emoción y la alegría..
El beso crece feliz: infancia de chocolate y sorpresas, de inocencia y juguetes. Besos de mandarina, besos de chupachups, besos de leche templada al anochecer, de parque, de tobogán, de cabalgatas, de palmas, de fin de curso. De amistad de las que jamás se rompen, de pureza…
Y llega el beso a la adolescencia. Música con sabor a un abanico de finales y de principios (todos ellos increíbles).. besos dibujados en forma de corazón. La playa.. y los besos en la arena… Me quiere o no me quiere.. y una intriga de besos.. besos de pasión adolescente… Qué bonito…
Y sigue creciendo el beso.. y, alguna vez y casi sin darse cuenta, vive el beso un siglo, cien años con sus doce meses y sus cien primaveras, y es ya el beso sincero y otra vez niño en la piel arrugada y viva de un anciano… El beso es la vida que pasa, y en él vive todo lo que es hermoso…
Día del beso
Dedicado a los besos: a los paternales, a los de amigas, a los que nunca daremos y siempre soñaremos, a los apasionados y a los que ya queremos dar
Dedicado a mi familia
A mi querido México y mis mexicanos
A Cuca, con un beso
A Albriux, con un beso
A mis mejores amigos y mejores amigas, ya sabéis quienes sois
A mi Luis, con mil besos
A la Esperanza Macarena. Un beso


