Por: Cristina Padín.
El anciano que lo sabía todo sobre las uvas, porque eran su vida desde la adolescencia, escuchó a los que no sabían nada y se jactaban de saberlo todo decir que no y que sí y que no sé qué… y entonces se acabó la vendimia. Y no había vino.
El profesor que explicaba con conocimiento y clase conceptos económicos importantes tuvo que escuchar a seres sin educación decir que no y que ni idea y que aquello y lo otro. Y entonces ya no leyeron su libro y dejó de impartir sus clases.
Lo mismo sucedió al torero, opinaban tanto de faenas y lances los que nunca habían visto un toro delante que él dejó de torear.. y ya no había corridas. La contadora de historias ya no creaba sensaciones. El que cantaba ya no emocionaba con canciones..
Las cosas cambiaron. Los que no sabían nada y se jactaban de saberlo todo se adueñaron del mundo y todo era gris. Sin alma…
Y era 15 de septiembre… y se despertó. Y afortunadamente no ocurría eso. Estaban por allí los que no sabían nada y se jactaban de saberlo todo… pero importaban poco. Había cultura, economía, arte, agricultura…
Viva el saber!
A agricultores
A la vendimia. Al vino. A esta època
Al toreo
A mi querido Juli
A la educación y la humildad
A mi querido Luis
A septiembre
A mi amado México
A las cosas que importan
Al saber estar


