LA SEGUNDA ALTERNANCIA (2018-2024); ¿LA CUARTA TRANSFORMACIÓN? CLAROSCUROS.
“Los resultados de los cambios políticos rara vez son aquellos que sus amigos esperan o que sus enemigos temen”.
Thomas Henry Huxley (1825-1895), Zoólogo inglés.
El pasado viernes 14 de septiembre, asistí con enorme gusto, atendiendo la invitación hecha por los hermanos Jesús y Emmanuel Sibilla Oropeza, al Foro: “Voz del Pueblo, TELEREPORTAJE 60 AÑOS”, evento que dentro de la conmemoración del 60 aniversario del PROGRAMA se celebró en el Hotel Hilton de Villahermosa con la participación destacada del Presidente Electo de México, Andrés Manuel López Obrador. Vaya desde aquí un saludo afectuoso a la Familia Sibilla Oropeza, y mis más sinceras felicitaciones por cumplir ya 60 años de informar verazmente y servir con sensibilidad social al pueblo tabasqueño y habitantes de regiones circunvecinas; desde muy niño, por mis viajes anuales durante los períodos vacacionales a los ranchos de mis abuelos maternos ubicados en el municipio de Palizada, tuve contacto con “El periódico del aire”, y pude aquilatar el enorme servicio social y comunitario que brindaba en ese entonces Don Jesús Antonio (CHUCHO) Sibilla Zurita.
La presencia del Presidente Electo en este emotivo festejo, me trajo remembranzas que se remontan a poco más de 20 años: octubre de 1995, para ser exactos, cuando Andrés Manuel López Obrador, me visitó en Campeche acompañado por Alejandro Encinas. En aquellos tiempos, nos encontrábamos en medio de la peor crisis climatológica que me tocó vivir por el paso de los huracanes Ópalo y Roxana, (este último de ida y vuelta). Recuerdo que ya para entonces el ´Caso Tabasco´ se había normalizado, y Andrés Manuel se encontraba recorriendo el país en lo que denominó “Caravana por la Democracia”, en la búsqueda ya de la dirigencia nacional del PRD, a la que arribó finalmente el 2 de agosto de 1996; en esa ocasión charlamos un par de horas bajo un pertinaz aguacero en nuestras oficinas provisionales ubicadas enfrente del Teatro Toro, en el Centro Histórico de la Ciudad Capital, (el palacio de gobierno se encontraba inundado). Puedo afirmar, en lo que a mi respecta, que ahí se inicia una relación política de respeto mutuo y compromisos cumplidos por ambas partes.
Concluí mi gobierno en septiembre de 1997 y me fui a vivir unos años a la Ciudad de México con mi familia; me volví a encontrar con Andrés Manuel en ¿2005-2006?, durante un mitin de su campaña presidencial en una explanada atrás del SUPERAMA de Jardines del Pedregal (yo había ido al súper a buscar algunas cosas para la casa), después de escucharlo hablar, nos saludamos e intercambiamos algunas reflexiones. Al poco tiempo de esto, ya en 2006, me contactó Raúl Ojeda Zubieta, político y empresario tabasqueño, y amigo de muchos años atrás, para hacerme la propuesta de encabezar la fórmula al Senado por el PRD en mi Estado; al parecer, la persecución política a que me vi sometido por el mediocre ingratito de mi sucesor, les había hecho pensar que me encontraba enfrentado con mi partido, el PRI. Agradecí a Raúl la oferta y le expliqué las dos razones por las que no podía aceptarla: primero, porque siendo Gobernador de Campeche me había comprometido de manera voluntaria a no buscar ningún cargo más de elección popular por mi Estado, y segundo, porque yo no tenía ningún enfrentamiento con mi partido y por lo tanto le debía lealtad. Hago estas acotaciones pues considero indispensable que quede claro que no he tenido, ni tengo ningún punto de desencuentro o enfrentamiento con Andrés Manuel; asimismo, no estoy buscando acomodo, chamba ni cosa que se le parezca; lo expreso tal y como es, porque voy a compartir algunas reflexiones en torno a algunos temas que me preocupan como ciudadano mexicano en pleno disfrute de mis derechos constitucionales, pero además, como padre de 5 hijos: “Millennials”, como se acostumbra a llamarles, pues el mayor de ellos tiene 29 años de edad y el menor apenas va a cumplir 20 este mes de octubre; mi deseo es que le vaya bien al nuevo Presidente, pero que le vaya mejor a México.
Entro en materia. Coincido íntegramente con lo expresado por el político español Francisco Pi y Margall (1824-1901), cuando asevera que: “Las convicciones políticas son como la virginidad: una vez perdidas, no vuelven a recobrarse”; reitero pues mi pertenencia al PRI, así como mi lealtad inquebrantable a sus principios y documentos básicos; pero no solapo, ni solaparé las conductas, actitudes y prácticas desviadas y corruptas de algunos de sus miembros, (incluso de aquellos que MAL se denominan a sí mismos CLASE POLÍTICA); el Partido se debe a su militancia. Me preocupa la crisis política que está atravesando después de la derrota histórica del pasado 1º de julio, y estaré atento como un militante más al trabajo de reestructuración que deberemos emprender si queremos prevalecer como Instituto Político Nacional, en días pasados, publiqué mis reflexiones y propuestas en esta materia, aquí, en este mismo Blog.
Es un hecho indiscutible que el Presidente Electo para el período 2018-2024 ganó la contienda por un amplio margen así como la mayoría en ambas Cámaras del Poder Legislativo Federal, situación que no se veía desde 1997, hace 21 años. De la misma manera, su triunfo ha generado muy altas expectativas entre la población, es por eso que sentí mi obligación el compartir estas reflexiones en torno a algunos temas que me preocupan, sobre todo por el “ruido”que generan, debo señalar que no cuento con información suficiente, completa y comprobable, sobre muchos de estos asuntos, y considero que es precisamente esto, la falta de información oportuna, suficiente y veraz, lo que produce mucho del “ruido” mencionado, que en poco contribuye a construir el clima de serenidad y confianza que se requiere al inicio de una Administración Federal. Decía el célebre político estadounidense, Don Abraham Lincoln (1808-1865), cito: “Hay momentos en la vida de todo político, en que lo mejor que puede hacer es no despegar los labios”. En mi caso me veo obligado por las circunstancias a emitir las siguientes opiniones, aún careciendo de información precisa, pues no me sentiría bien, si ocurre uno que otro desacierto que ya algunos anticipan y cuando exprese mi desacuerdo con ellos no falte quien me cuestione: ¿Por qué no dijiste nada?, y/o ¿Por qué te quedaste callado? Paso a enumerarlos y explicar mis preocupaciones:
- LA CONSULTA DEL NAICM: Sobre este asunto, aclaro desde ahorita que he decidido no participar en dicha Consulta, pues no poseo ningún conocimiento técnico y/o económico sobre la materia, me preocupa, sin embargo el ruido que se ha venido generando sobre el particular y las repercusiones negativas que pudieran provocar en el Sector Turismo que es una de las áreas de la economía que presentan a la fecha un mayor índice de crecimiento anual, además de que se trata de una actividad que genera una derrama real hacia otros muchos sectores de la actividad económica; finalmente, los inversionistas extranjeros pueden percibir un clima de incertidumbre que les genere dudas para arriesgar sus capitales en México.
- LA MIGRACIÓN DE SECRETARÍAS DE ESTADO A VARIAS ENTIDADES: Con relación a este tema, y considerando una situación especial los casos de SENER, CFE y PEMEX, que supuestamente se ubicarán respectivamente en los Estados de Tabasco, Chiapas y Campeche; y cuando me refiero a una situación especial, significo que en estas tres entidades federativas se concentra más del 80% de la energía hidroeléctrica y de hidrocarburos del país, además de la naturaleza específica y técnica de estas tres dependencias; quisiera hacer las siguientes precisiones y reflexiones: En primer término, no se puede hablar de un proceso de Descentralización, puesto que no se trasladan, funciones, competencias ni presupuestos de un orden de gobierno a otro, (tal y como fue el caso de la descentralización educativa y de salud, que pasó del Gobierno Federal a los Estados); es simple y llanamente un proceso de Desconcentración, entendiendo esta, como la mudanza de una Secretaría de Estado, de la Ciudad de México a una Entidad Federativa, con todos los supuestos beneficios y perjuicios que tal iniciativa puede generar. Me limitaré a señalar algunos. Existen sin duda, algunos Estados que pueden recibir, sin menor problema en cuanto a aspectos de infraestructura urbana y de bienestar, a miles de empleados federales, pero no es el caso de todos; habría que considerar también que muchos de estos empleados ya están acostumbrados a vivir en la Ciudad de México y tal vez a una gran mayoría de ellos no les agrade la idea de irse a vivir a otra ciudad del país, otros seguramente estarán pagando un crédito hipotecario del FOVISSSTE y se verán en un brete para solventar el asunto de su patrimonio familiar e inmobiliario, algunos más, y esto es algo muy común en la burocracia federal, son matrimonios formados por parejas en las que un miembro trabaja en una dependencia federal y su compañero y/o compañera labora en otra institución por lo que existe el riesgo de una separación, al menos temporal, por otro lado, para los usuarios de los servicios de una determinada dependencia, los trámites se convertirían en algo mucho más complicado, y pongo como ejemplo la Secretaría de Turismo, que al parecer se iría a Quintana Roo, ¿Cómo le harían los prestadores de servicios turísticos de la costa del pacífico, desde Huatulco hasta los Cabos para tramitar sus asuntos teniendo que viajar hasta Chetumal, o Cancún? Sobre todo, si observamos el problema de la insuficiente conectividad que existe en México. Vamos a ser optimistas y a suponer que se pueden solucionar estos y otros muchos problemas que sin duda se van a presentar; me permito anticipar dos realidades en el corto plazo desde mi experiencia de más de 24 años en el servicio público: 1) Todos los titulares de las Dependencias mudadas van a mantener oficinas en la Ciudad de México, y algunos mandos superiores pasarán unos días de la semana en una y otra ciudad, con el gasto adicional en rentas, servicios, pasajes y viáticos que esto conlleva, y 2) En el mejor de los casos, la mayoría de las Instituciones desconcentradas, se pasarán los primeros tres años de la próxima Administración atendiendo al mismo tiempo las funciones sustantivas de su esfera de competencia y resolviendo los problemas administrativos, de personal y sindicales que la propia mudanza va a generar.
- LAS COORDINACIONES ESTATALES: Sobre este particular, y después de haber pasado buena parte de mi vida profesional en la Administración Federal, (11 años en tres dependencias: Salud, Agricultura y Programación y Presupuesto, en las dos últimas como Delegado Federal en Campeche y Chiapas respectivamente), así como 21 años en la Administración Estatal en Campeche, dentro de los Sectores de Planeación y Presupuesto, Agropecuario y Forestal, la Gubernatura del Estado y en la Asesoría Estatal; además de haber cursado los estudios de la Maestría en Administración Pública en la UANL, no entiendo como una persona va a poder controlar los programas de gobierno de más de 50 dependencias en una Entidad, muchas de ellas con áreas de competencia tan especializadas, como la construcción y conservación de infraestructura carretera, de agua y drenaje, salud y educación, etc. Confieso que no cuento con información precisa y fidedigna acerca de las atribuciones específicas, esferas de competencia, delegación de funciones, planeación y control de gestión, por mencionar algunas, que me permitan imaginar siquiera como estos Coordinadores van a poder realizar sus tareas con eficacia, eficiencia y sobre todo oportunidad.
- EL TREN MAYA: Es un hecho incontrovertible, que al simple anuncio de esta importante Obra en los Estados que conforman el “Mundo Maya”, (Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Tabasco y Chiapas), los que vivimos en esta región del país echáramos a volar nuestra imaginación de inmediato y aspiráramos que sea el inicio del despegue definitivo de un Desarrollo Regional más justo y equitativo en términos de crecimiento y empleos para los habitantes del Sureste de México. Reitero nuevamente que no conozco el proyecto, ni sus parámetros, por lo que debemos evitar el caer en apreciaciones subjetivas e incompletas sobre el particular por falta de información al respecto; sin embargo, después de haber estado muchos años coordinando, diseñando y ejecutando acciones importantes en rubros tales como rescate arqueológico y del Centro Histórico de Campeche, creación y programas de manejo de reservas de la biosfera y áreas naturales protegidas, desarrollo de comunidades rurales e indígenas, construcción de caminos e infraestructura carretera, etc. y después de haber participado en el mejor programa de ha existido para posicionar como destino turístico en 5 países nuestra cultura milenaria con el proyecto “Mundo Maya”, (que inexplicablemente ya no existe); considero contar con la experiencia y la capacidad suficiente para emitir opiniones de valor que contribuyan al éxito del Tren Maya, y la principal que deseo compartir hoy con todos ustedes, es que no debemos ver este proyecto únicamente como la vía que va a detonar el desarrollo de esta región, si no analizamos e incluimos otros aspectos de conectividad con los puertos, aeropuertos, y carreteras existentes y faltantes en la zona, si no realizamos una campaña muy aterrizada de sensibilización con los habitantes de las comunidades por donde va a pasar este trazo para un mejor diseño y ubicación de las estaciones, si no logramos el involucramiento de los empresarios y prestadores de servicios turísticos de estas entidades, además de las ONG´s que tienen que ver con el desarrollo sustentable, nacionales e internacionales, etc. Este, que se antoja el proyecto más esperanzador para la gente del sureste, debe ser integral y multimodal, pero lo más importante, deberá ser sustentable y amigable con la naturaleza.
- NOMBRAMIENTOS ANTICIPADOS: a pocos días de haberse llevado a efecto las elecciones presidenciales, hemos sido testigos de una serie de nominaciones de algunas personas, mujeres y hombres, para encabezar una serie de Instituciones del Poder Ejecutivo; si bien en la política, como en la vida misma, nadie es monedita de oro…, me parece que en este tema, como en otros, se presentan claroscuros que pueden poner en entredicho la conformación del nuevo gabinete; confieso que, desde mi punto de vista, muchos me han parecido atinados. Para efectos de este artículo, solamente voy a mencionar seis nombres que estoy seguro van a desempeñar su trabajo dignamente y con resultados positivos: Juan Ramón de la Fuente, Alfonso Romo, Carlos Urzúa, Josefa González Blanco Ortiz Mena, José Seade Kuri, e Ignacio Ovalle; para todos los demás, el beneficio de la duda, y nunca, la descalificación a ninguno(a) de ellos(as). El Presidente Andrés Manuel López Obrador, podrá equivocarse, como ser humano que es, al nombrar a algún colaborador, pero será su obligación y su responsabilidad corregir el error.
- AMNISTÍAS, REFORMA EDUCATIVA O CONTRARREFORMA, CONTRATOS PETROLEROS A REVISIÓN, CONSULTAS, ETC:
Sobre todos los temas que forman el enunciado 6), me voy a quedar callado, creo que estos, como otros tantos temas que a veces se sueltan alegremente al aire, cuando faltan casi dos meses todavía para que inicie el nuevo Gobierno, no contribuyen a generar un ambiente político sano que propicie la reconciliación y la reconstrucción del tejido social mexicano, tan lastimado por la inseguridad, la corrupción, la incertidumbre, la pobreza y sobre todo por la desigualdad tan lacerante que vulnera a nuestro México, pero también enfrentado y dividido por una contienda electoral que por momentos se tornó radical y violenta, (¿cuántos candidatos(as) perdieron la vida?). Si queremos de verdad iniciar “La 4ª Transformación”, necesitamos tender puentes para el debate serio y libre de las ideas, necesitamos construir un nuevo federalismo, un nuevo arreglo institucional en donde el eje central sea el ciudadano, y no el gobernante; una nueva manera de hacer las cosas, que propicie un crecimiento y desarrollo más equilibrado y justo, en donde se multipliquen las oportunidades y no se agranden las asimetrías; decía hace algunos años el escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti (1920-2009):
“Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”.
Para finalizar, propongo tres ideas que pueden ser o no tomadas en cuenta, pero que sin duda fortalecerían un crecimiento más armónico del país. Para que podamos hablar de una Cuarta Transformación en México, necesitamos trabajar en tres vertientes: 1) En lo político, avanzar en la Reforma Electoral, poniendo al Elector como nuestro referente primordial, antes que a los partidos políticos y a los órganos y tribunales electorales; para esto debemos considerar, la segunda vuelta, la revocación de mandato, la reducción de los cargos en el legislativo, las candidaturas ciudadanas, etc. 2) En lo social, no puede haber un combate eficaz de la pobreza, si no volvemos al ciudadano sujeto, y no objeto de su propio desarrollo, ya no más a los programas meramente asistencialistas y/o clientelares, han existido experiencias que involucran la participación del ciudadano en todos los tramos del quehacer institucional; y si los ciudadanos habitan en comunidades y ciudades que forman parte de regiones geográficas perfectamente diferenciadas, por clima, nivel de infraestructura, desarrollo económico, entre otros. Lo que las vuelve Regiones Diferentes en el mismo país, pues entonces lo correcto es darles a estas Regiones un trato diferenciado que permita un Desarrollo Regional más rápido y más justo, (Las Zonas Económicas Especiales, son un ejemplo a seguir, pero existen otras herramientas); 3) En lo económico, no se puede hablar de un verdadero federalismo, cuando se reparten los recursos a las entidades por los “per cápitas”, es decir, por la población que vive en los Estados, así nunca vamos a corregir las inequidades ni a combatir con éxito el subdesarrollo de algunas regiones de México; requerimos un nuevo régimen de coordinación fiscal. Mi propuesta es que se integre con tres bolsas, (dejo a los actuarios, economistas, econometristas y demás, el decidir, si procede esta idea y, previo estudios completos, el tamaño de cada una de las bolsas; la primera para una repartición por índice de población (per cápitas), la segunda para reciprocar a aquellos Estados que generan recursos especiales y adicionales a la Federación, ejemplos: Quintana Roo por las divisas del turismo, Campeche y Tabasco por su aportación de hidrocarburos, Zacatecas, y alguno que otro, por las remesas de EE.UU., Jalisco, Nuevo León y Edomex por su alta captación fiscal, Chiapas por su aportación de energía hidroeléctrica, (pueden haber otros); la tercera bolsa, tendría como objetivo atender a aquellas entidades que se encuentran en situación de alta inequidad y subdesarrollo. En fin, es una propuesta, mejorable, sin duda, perfectible, seguramente, pero hecha sin otro ánimo que poner un grano de arena en la construcción de un país de nuevas oportunidades para todos, pero principalmente para los jóvenes. Hasta aquí mis reflexiones.


