Yucatán

Apagón en el Centro de Mérida deja pérdidas y obliga a comercios a cerrar

Por La Revista Peninsular · 10/8/2026 09:22
Apagón en el Centro de Mérida deja pérdidas y obliga a comercios a cerrar

El apagón registrado el pasado sábado en el primer cuadro de Mérida, provocado por una tormenta eléctrica, generó afectaciones entre comerciantes y prestadores de servicios, quienes comenzaron a evaluar las pérdidas ocasionadas por la interrupción del suministro de energía.

Aunque establecimientos de la zona descartaron daños en instalaciones eléctricas, aparatos o equipos utilizados para sus actividades, la principal afectación estuvo relacionada con la suspensión de operaciones y la pérdida de clientes durante parte de la jornada nocturna.

La falta de electricidad obligó a algunos negocios a detener sus actividades antes de lo previsto, situación que impactó directamente en las ventas de una de las zonas con mayor movimiento comercial y turístico de la capital yucateca.

Entre los sectores más vulnerables ante este tipo de interrupciones se encuentra el restaurantero, debido a que una falla prolongada en el suministro eléctrico puede comprometer el funcionamiento de refrigeradores y neveras, además de poner en riesgo alimentos e insumos perecederos.

Isaac Espinosa Ruiz, colaborador de un restaurante ubicado en el Centro de Mérida, explicó que, pese a la duración del apagón, los equipos de refrigeración lograron conservar las condiciones necesarias para evitar pérdidas.

“Afortunadamente no tuvimos pérdidas de ningún tipo, ni de los aparatos eléctricos ni de los insumos; nos aguantaron las neveras”, señaló.

Sin embargo, el establecimiento no pudo continuar ofreciendo servicio debido a la falta de energía eléctrica. De acuerdo con el trabajador, después de permanecer aproximadamente una hora sin suministro, el personal recibió autorización para retirarse.

“Ya al rato que se fue, como a la hora nos autorizaron retirarnos y, pues, cerramos”, explicó.

Si bien en este caso no se registraron afectaciones materiales ni pérdida de alimentos, el cierre anticipado representó una reducción en las posibilidades de venta y en la atención de potenciales clientes.

El episodio evidenció el impacto que una interrupción del servicio eléctrico puede tener en la actividad económica del Centro Histórico, particularmente durante los horarios de mayor movimiento nocturno, cuando restaurantes, comercios y establecimientos de servicios dependen del suministro de energía para mantener sus operaciones con normalidad.

Ver en La Revista Peninsular →
© 2026 La Revista Peninsular