México, bajo la lupa de Estados Unidos: detectan 21 fallas en seguridad aérea
México anunció una serie de medidas para fortalecer la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), luego de que autoridades estadounidenses identificaran diversas deficiencias durante una auditoría de seguridad aérea. El Gobierno federal busca corregir las irregularidades y evitar que el país pierda la Categoría 1, la máxima calificación otorgada por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA).
El secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva Medina, informó que la AFAC recibirá un incremento significativo en su presupuesto y contará con la incorporación de 100 nuevos trabajadores operativos, con el objetivo de mejorar las labores de supervisión, vigilancia y cumplimiento de las normas internacionales de seguridad.
La decisión ocurre después de que la FAA identificara 21 observaciones relacionadas con aspectos técnicos, operativos y administrativos del sistema de aviación mexicano. Estas deficiencias deberán atenderse antes de una nueva revisión programada para diciembre, cuyos resultados serán determinantes para conservar la actual clasificación del país.
Como parte de las medidas anunciadas, las autoridades mexicanas contemplan destinar aproximadamente mil 400 millones de pesos a la AFAC durante 2027, una cantidad considerablemente superior a los 175 millones de pesos previstos originalmente en el proyecto presupuestal. La asignación definitiva todavía deberá pasar por los procedimientos correspondientes de revisión y aprobación.
El fortalecimiento del organismo regulador también incluirá la actualización de disposiciones aeronáuticas y la publicación de una nueva política nacional para el sector, la primera revisión de este tipo en cinco años. Asimismo, el Gobierno federal trabaja en un plan de navegación aérea con una proyección de 15 años, destinado a orientar el desarrollo de la infraestructura y mejorar la administración del espacio aéreo mexicano.
La preocupación de las autoridades se concentra en las posibles consecuencias de una reducción a la Categoría 2, escenario que podría concretarse a principios de 2027 si México no logra atender satisfactoriamente las observaciones estadounidenses.
Una eventual degradación afectaría directamente a las aerolíneas mexicanas, debido a que limitaría sus posibilidades de abrir nuevas rutas o incrementar frecuencias hacia Estados Unidos, uno de los principales mercados internacionales para empresas como Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus.
México ya enfrentó una situación similar en mayo de 2021, cuando perdió la Categoría 1 después de que las autoridades estadounidenses detectaran incumplimientos en los estándares de supervisión aérea. La clasificación fue recuperada en septiembre de 2023, tras más de dos años de restricciones que afectaron las oportunidades de crecimiento de las compañías nacionales.
El anuncio también se produce días después de que Estados Unidos levantara restricciones que impedían a las aerolíneas mexicanas establecer nuevas rutas desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) hacia destinos estadounidenses.
Durante un encuentro organizado por la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), Esteva Medina destacó los esfuerzos del Gobierno mexicano para fortalecer la regulación aeronáutica. Las medidas forman parte de una estrategia de cooperación bilateral que también ha involucrado conversaciones con el administrador de la FAA, Bryan Bedford, y el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson.
Con estas acciones, el Gobierno federal pretende garantizar que la aviación mexicana mantenga su reconocimiento internacional en materia de seguridad y que las aerolíneas nacionales puedan continuar expandiendo sus operaciones sin enfrentar nuevas limitaciones regulatorias.
La próxima evaluación de diciembre representará un momento decisivo para el sector, pues permitirá determinar si las medidas implementadas son suficientes para subsanar las deficiencias y evitar que México vuelva a perder la máxima categoría de seguridad aérea.