Por: Cristina Padín.
… y entonces, como siempre, todos fueron a la cabalgata. Con gel y mascarilla y con distancia de seguridad.. con ilusión y esperanza y emoción. Día dibujado en mil colores y en plata y oro. Villancicos tradicionales y sabor a roscón y aroma a naranja y a enero.
Fue la pequeña de las niñas, la que soñaba con vestidos de ballet rosa y con un mundo en el que cada pequeño recibiera juguetes. Y fue la mediana, la que ama la música y los patines, y es generosa y solidaria. Y fue el niño, el segundo de los niños, el que anhela ser torero y de regalo quiere capotes..
Y fue Luis! A esperar la llegada de los Reyes Magos, los que cada 5 de enero llegan de Oriente a cada ciudad y a cada balcón para llenarlos de duende y de fantasía. De la bella inocencia. De lo que de verdad importa. Y sonreía Luis con su sonrisa. Y era la sonrisa de los Reyes Magos: pureza y verdad e ilusión.
Ojalá la magia de los Reyes Magos viviera en el corazón de cada persona todo el año
Deseo de Dickens y mi deseo
Dedicado al 5 de enero: el día más mágico del año.
A Luis
A los niños, y a estos niños (muchos niños adolescentes): Mateo, Carlos, Alejandro, Hugo, Lourdes, Marta, Pablo, Alberto, María, Manuela, Curro, Nicolàs, Ivàn, Iris, Valentina.. a cada pequeño
A Albriux
Al toreo
A la magia
A las personas generosas
A mis amigos Jm, Manuel, Rosario y Pau
A lo que de verdad importa


