Estados Unidos y Venezuela sostuvieron conversaciones reservadas, con mediación de Qatar, antes del operativo militar de enero de 2026 que terminó con la captura de Nicolás Maduro, según un reporte atribuido a CNN en Español. En esas gestiones, orientadas a explorar escenarios de transición política en Venezuela, la dirigente opositora María Corina Machado no habría sido incluida como figura central del proceso.
De acuerdo con la información difundida, una fuente qatarí señaló que ni representantes de Washington ni enviados venezolanos contemplaron a Machado como posible líder de una etapa posterior a Maduro, pese a su papel como una de las principales voces opositoras del país y a su confrontación sostenida con el chavismo.
Las conversaciones habrían abordado no solo posibles escenarios políticos, sino también asuntos vinculados al sector petrolero venezolano. Según el reporte, incluso se abrió temporalmente una cuenta bancaria en Qatar, a solicitud del Gobierno estadounidense, para depositar ingresos procedentes de ventas petroleras venezolanas; dicha cuenta ya habría sido cerrada.
En ese contexto, Delcy Rodríguez habría ganado espacio dentro de las negociaciones y posteriormente asumió mayor control político tras la captura de Maduro. La información señala que Rodríguez mantuvo contactos directos con funcionarios estadounidenses mediante Doha durante 2025, en un proceso diplomático facilitado por Qatar.
Qatar, que ha servido como canal de comunicación entre Caracas y Washington, no habría sido informado con antelación sobre el operativo militar ejecutado el 3 de enero de 2026, en el que fueron capturados Maduro y su esposa, Cilia Flores. Ambos permanecen detenidos en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, Nueva York, mientras enfrentan cargos relacionados con narcotráfico y armas, de los cuales se declararon inocentes.
Tras la detención del exmandatario venezolano, el presidente estadounidense Donald Trump puso en duda el liderazgo interno de Machado para conducir una transición política en Venezuela. Semanas después, la opositora visitó la Casa Blanca y entregó al mandatario estadounidense su medalla del Premio Nobel de la Paz, aunque la postura de Trump no habría cambiado, según los reportes citados.
El caso vuelve a colocar en el centro del debate el rol de la oposición venezolana, la influencia de Estados Unidos en el futuro político del país y el papel de actores internacionales como Qatar en las gestiones diplomáticas. Mientras tanto, el proceso judicial contra Maduro y Flores avanza en tribunales estadounidenses, y el escenario político venezolano continúa marcado por la incertidumbre sobre una eventual transición.


