Por: Cristina Padín.
Talavante es un susurro de cultura y arte.. y seis versos de un poema heptasílabo. Ole a la fantasía, y él mismo es un concierto de rock de los años 80 (aunque nació muy cerca de los 90).. Talavante es un apellido y un junco de son y sal, la verdad cuando camina y peina greñas ensortijadas, ojos de pureza: negros como el azabache, negros como un camino y el Camino y todos los caminos. Talavante habla. Es él la virtud de decir diecisiete palabras que abarcan once discursos y cien lecciones de sabiduría. Y cuánto tendrían que aprender de él tantos que mucho hablan y no dicen absolutamente nada.
Talavante hereda un trono de siglos de oro y naturales, príncipe de un castillo de arena en el que él escribe su capítulo.. Talavante es una aldea de Extremadura y doscientos viajes que dibujan mapas. En su mapa del toreo hay valles y hay montañas.. cuando habla parece que se deshace y se desgarra y se rompe… y a la vez es su plática firme y sincera. Talavante es valiente, sincero, leal y honesto. Cuatro adjetivos cuatro (y qué falta hacen los cuatro).. Es flamenco y es especial. No se disfraza de especial: lo es. Natural (mente). Es místico y mago, rey de una clase al alcance de pocas manos. Es.. es tantas cosas que sería setenta diccionarios de sinónimos… es defensor de la tauromaquia. Es grande!
Talavante es… Talavante!!!
Dedicado, natural (mente) a Alejandro Talavante: mi mago. A 48 horas de su reaparición en España. Tal vez mañana esté muy nerviosa para escribir. Siguiendo a Ale por el mundo desde hace más de 17 años
Al toreo
A los que defienden el toreo
A San Isidro
Al rock, aunque soy mil veces más flamenca que rockera
Al flamenco
A la familia de Talavante
A talavantinos de ley
A mi querido Luis
A Carlos
Y a la tarde de hoy, mil expectativas…


