La Armada Argentina ha reforzado sus operaciones de vigilancia en el Atlántico Sur debido a la presencia de una flota de más de 380 barcos pesqueros, en su mayoría de bandera china, que operan cerca de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) del país.
Estas embarcaciones se concentran en áreas ricas en calamar, especie fundamental para el ecosistema marino y la economía argentina. La explotación intensiva de este recurso por parte de flotas extranjeras ha generado preocupación por un posible colapso ambiental.
Para contrarrestar la pesca ilegal y no regulada, la Armada ha desplegado aviones de patrulla marítima, como el P-3C Orion, y corbetas que monitorean la actividad de estas flotas. Un portavoz del Ministerio de Defensa, liderado por Luis Petri, señaló que el objetivo es “controlar y monitorear” las costas argentinas ante “el enorme desafío que enfrentamos con la posible intrusión de embarcaciones pesqueras en nuestra zona económica exclusiva”.
Además, se ha informado que al menos siete de estas embarcaciones están vinculadas a la empresa Fujian Provincial Pingtan County Ocean Fishing Group Co., sancionada por Estados Unidos en 2022 por “participación en graves abusos a derechos humanos y pesca ilegal”.
El gobierno chino, por su parte, ha declarado que es un “estado pesquero responsable” que “cumple rigurosamente con las normativas de pesca tanto en alta mar como en las zonas económicas exclusivas de los países costeros” y mantiene una “política de cero tolerancia hacia la pesca ilegal”.


