El regreso de Sergio Mayer a su curul en la Cámara de Diputados ha generado una intensa polémica en el Congreso mexicano. Apenas unas horas después de retomar su puesto, el actor, empresario y exparticipante de un popular reality show logró unificar, aunque de manera negativa, tanto a los legisladores de Morena como a la oposición en su contra.
La controversia comenzó cuando Mayer, quien había solicitado una licencia para participar en el reality show “La casa de los famosos”, regresó a la Cámara y fue recibido con rechazo por varios de sus compañeros. En una reunión a puerta cerrada, su ausencia fue notable, ya que el actor no se encontraba cuando su suplente, Luis Morales, acudió a despedirse de los miembros de su bancada. La situación empeoró cuando Mayer, al atender a los medios de comunicación, expresó que le resultaba “triste ver cómo el canibalismo político se presenta y se hace evidente”.
A lo largo de la sesión, el rechazo continuó. El diputado de Movimiento Ciudadano, Juan Ignacio Zavala, fue uno de los más vocales en su desaprobación, subrayando que “este regreso no debió haberse autorizado” y calificando el trabajo legislativo como uno de los mayores honores, no un “trabajo de segunda mesa”. Por su parte, Margarita García, diputada del Partido del Trabajo, no dudó en expresarle al actor su disgusto, gritándole “¡Eres una vergüenza!”.
La situación alcanzó su punto álgido cuando Mayer, desde su curul, pidió la palabra para disculparse por su “incorrección política” al solicitar la licencia, aunque aclaró que su regreso no era una “concesión”, sino un derecho. Esta respuesta provocó aún más críticas, y algunos de sus compañeros de Morena, como Maribel Solache, expresaron su inconformidad con las razones que Mayer había dado para justificar su participación en el reality show, asegurando que su argumento sobre defender a los migrantes no era válido.
En el transcurso del día, un grupo de diputados morenistas ofreció una conferencia de prensa, donde se reafirmó el rechazo a la figura de Mayer, señalando que los legisladores no deben ser actores ni figuras de la farándula, sino representantes del pueblo. Gabriel García, otro diputado de Morena, agregó que el regreso de Mayer simbolizaba “el principio del fin” de su carrera política, resaltando la discrepancia entre los intereses del actor y los ideales del movimiento político que representaba.
El regreso de Sergio Mayer al Congreso no solo ha generado una crisis dentro de su propio partido, sino que también ha provocado una amplia reflexión sobre la conexión entre la política y los medios de entretenimiento.


