En la víspera de una nueva edición de la feria de Xmatkuil, ejidatarios de Dzununcán han dejado claro que, de no obtener respuesta del Gobierno del Estado sobre un adeudo histórico, tomarán medidas drásticas. La amenaza de tomar posesión de las más de 82 hectáreas en disputa ha puesto en alerta a las autoridades locales. Si esto se lleva a cabo, el estacionamiento de la popular feria, una de las atracciones más esperadas de la región, quedaría inhabilitado.
El comisario ejidal, Wilbert Cocom Celis, expresó su frustración luego de que sus tres solicitudes para reunirse con el gobernador fueran ignoradas. “Nosotros ya habíamos solicitado tres audiencias con él y en ninguno de ellos se había dignado a atendernos, por eso hace unos días nos acercamos a hablar con él y nos dijo que en el transcurso de esta semana nos va a agendar, pero vamos a ver si nos agenda. Esto no se trata de fe, se trata de derechos. Si tenemos derecho, se nos debe hacer justicia”, afirmó Cocom Celis, visiblemente molesto por la falta de respuesta oficial.
Aunque el mandatario estatal aseguró que agendaría una reunión en los próximos días, a más de 24 horas de ese encuentro, los ejidatarios continúan esperando una confirmación formal para la audiencia. El silencio gubernamental ha generado incertidumbre entre los afectados, quienes temen que su reclamo por justicia siga siendo desatendido.
El conflicto no se limita a la cuestión económica, sino que también involucra irregularidades legales. Las tierras que hoy ocupan los vehículos estacionados durante la feria pertenecen al ejido de Dzununcán, y a pesar de que cada año el gobierno cobra por el acceso al evento, los ejidatarios no reciben compensación alguna. Además, se ha detectado que, en 2015, una parte de las tierras fue asignada de manera irregular a un particular, lo que desató un proceso legal para recuperar el control total de las 82 hectáreas en disputa.
“En su momento, cuando Eliezer Bacab fue comisario, le asignó a su hermanito Benito Bacab ilegalmente las 82 hectáreas y así como eso hay otras irregularidades porque vendieron tierras de uso común, usufructuaron 216 hectáreas a un particular”, explicó Cocom Celis, subrayando las irregularidades detectadas en la asignación de las parcelas.
Los ejidatarios, representados por Cocom Celis, han planteado dos soluciones viables para resolver el conflicto: una indemnización por el uso histórico del terreno, que asciende a más de tres décadas, o el pago de una renta justa por cada evento realizado en el predio. Sin embargo, será durante la próxima asamblea ejidal donde se definirá el monto exacto y las condiciones finales.
A pesar de la disposición de los ejidatarios para dialogar, el comisario ha sido claro en su advertencia: “Yo lo único que puedo decir es que si no tenemos respuesta alguna, lo más seguro es que el estacionamiento de la feria este año no va a funcionar porque vamos a tomar posesión del lugar porque es del ejido y el gobierno del estado no tiene ningún papel para que nos pueda retirar de allá. No tiene ninguna constancia, Las 82 hectáreas son del ejido”.
La situación sigue siendo incierta, y los ejidatarios de Dzununcán esperan una pronta respuesta por parte del Gobierno del Estado. En caso contrario, la emblemática feria de Xmatkuil podría enfrentar un escenario nunca antes visto.


