Tres agentes despedidos del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos presentaron una demanda federal para intentar recuperar sus puestos, al afirmar que fueron sancionados ilegalmente por haber participado en investigaciones relacionadas con los esfuerzos del presidente Donald Trump por revertir su derrota electoral de 2020. La acción judicial fue presentada en Washington y señala al director del FBI, Kash Patel, y a la secretaria de Justicia, Pam Bondi, como parte de una presunta campaña de despidos dentro de la agencia.
De acuerdo con la demanda, Michelle Ball, Jamie Garman y Blaire Toleman fueron separados de sus cargos entre octubre y noviembre, pese a que acumulaban entre ocho y 14 años de servicio en el FBI. Los demandantes sostienen que fueron despedidos sin causa, sin una investigación previa y sin la oportunidad de responder a los señalamientos en su contra. En el recurso judicial, los agentes calificaron los hechos como una “campaña de represalias”.
Los exagentes afirmaron en un comunicado que “servir al pueblo estadounidense como agentes del FBI fue el mayor honor” de sus vidas, y agregaron que su separación del servicio federal, “sin el debido proceso y basada en una falsa percepción de sesgo político”, constituye una injusticia que genera preocupaciones sobre una posible interferencia política en la aplicación de la ley federal.
La demanda podría tener un alcance mayor, ya que los abogados solicitaron que el caso sea considerado como una acción colectiva. De ser aceptada, la medida podría beneficiar a otros agentes despedidos desde el 20 de enero de 2025 o a quienes enfrenten una situación similar en el futuro. Según el documento judicial, al menos 50 agentes podrían formar parte del grupo afectado.
El caso se suma a una serie de impugnaciones legales contra despidos registrados durante la actual administración, especialmente de empleados vinculados con investigaciones que involucraron a Trump o que fueron considerados insuficientemente alineados con la agenda del mandatario. Los señalamientos se producen en medio de cuestionamientos sobre la dirección del FBI bajo Patel y sobre el grado de independencia de la agencia frente a intereses políticos.
Dan Eisenberg, abogado de los agentes, sostuvo que la demanda busca reafirmar “protecciones constitucionales fundamentales” para los empleados del FBI. También señaló que los agentes deben poder cumplir sus funciones “sin temor ni favoritismos” y que la lealtad en la aplicación de la ley debe estar dirigida “hacia los hechos y la verdad”.
Portavoces del FBI y del Departamento de Justicia declinaron hacer comentarios sobre el litigio en curso. Patel y Bondi han sostenido que algunos agentes y fiscales vinculados a investigaciones anteriores contra Trump politizaron el sistema judicial, una acusación que los demandantes rechazan y califican como infundada.


