José Mourinho evitó pronunciarse de manera definitiva sobre su futuro como entrenador del Benfica y aseguró que esperará hasta el final de la Liga de Portugal para hablar sobre su continuidad o sobre un posible cambio de rumbo profesional, en medio de versiones que lo vinculan con un eventual regreso al Real Madrid.
Tras el empate 2-2 entre Benfica y Braga, correspondiente a la trigésima tercera jornada del campeonato portugués, el técnico fue consultado en rueda de prensa sobre su situación contractual y sobre las especulaciones que lo colocan como uno de los candidatos para asumir nuevamente en el club español.
Mourinho dejó claro que su prioridad sigue siendo cerrar la temporada con el Benfica antes de abordar cualquier conversación relacionada con su futuro. “La última semana del campeonato no es para pensar en el futuro, en contratos”, declaró el entrenador portugués.
El técnico explicó que, desde el inicio de esta etapa decisiva del torneo, decidió mantenerse enfocado únicamente en el trabajo con su equipo. “Desde el momento en que entramos en esta última fase, decidí que no quería escuchar a nadie, que quería estar ‘aislado’ en mi espacio de trabajo”, afirmó.
Mourinho también señaló que hablará con mayor claridad una vez disputado el último partido de la temporada, ante Estoril. “Hay un partido contra el Estoril y a partir del lunes ya podré responder sobre cuál será mi futuro como entrenador y el futuro del Benfica”, añadió.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente atención mediática sobre su futuro. De acuerdo con información publicada por ESPN, Real Madrid tendría decidido prescindir de Álvaro Arbeloa al término de la temporada, y Mourinho figura entre los principales nombres considerados por Florentino Pérez para ocupar el cargo. Según la misma información, todavía habría otros candidatos en la lista, aunque ya se habrían producido contactos con el entorno del actual entrenador del Benfica.
Pese a los rumores, Mourinho insistió en que no ha mantenido conversaciones directas con ningún otro club. El entrenador portugués evitó profundizar en el tema y reiteró que su intención es no distraerse antes del cierre del campeonato.
“Y me quedo en eso, porque no quiero empezar la próxima temporada sancionado. Solo falta un partido, solo faltan ocho días. Tranquilos, solo falta una semana”, concluyó Mourinho.
Con el empate ante Braga, Benfica cayó al tercer lugar de la Liga de Portugal cuando resta una sola jornada para el final del torneo. El desenlace deportivo del equipo lisboeta podría marcar el inicio de una semana decisiva para conocer el futuro de Mourinho, tanto en el club portugués como ante los rumores que lo relacionan con un posible regreso al Santiago Bernabéu.


