LA PELOTA ES REDONDA
Luis Felipe Alvarez
25 de junio de 2026
Un amigo del que no mencionaré su nombre solía conectar grandes batazos de 400 pies cuando jugábamos softbol. 200 para arriba y 200 para abajo, los cuales terminaban siempre en elevados al cátcher. Estos grandes elevados al receptor, contrario a lo que pudiera pensarse, representan en realidad jugadas de no fácil ejecución.
El pasado 18 de junio los Azulejos de Toronto y Medias Rojas de Boston se enfrentaron en el Fenway Park. Los receptores en ese juego fueron: Brandon Valenzuela por Toronto y ConnorWong por Boston. La actuación de ambos sería fundamental en el desarrollo y resultado final del juego.
Vladimir Guerrero Jr. puso arriba a Toronto con un cuadrangular en la primera entrada. En el cierre, Mickey Gasper pellizcó una recta de 95 mph de Trey Yesavage que resultó en un elevado de foul que Brandon Valenzuela persiguió y atrapóen la caja de coach de tercera base. Fue una gran jugada del cátcher mexicano recorriendo muchoterreno tras la esférica que se movía errática influenciada por el viento de Boston.
En la octava entrada con la pizarra tres a uno favoreciendo a Toronto y con George Springer en primera, Yohendrick Piñango bateó profundo, estrellando la pelota contra el monstruo verde. Springer intentó anotar desde primera, el tiro del jardinero fue abierto, pero Wong lo atrapó y se lanzó en vuelo hacia la goma para poner fuera a Springer antes de que este tocara con la mano el home plate. La imagen es extraordinaria, ambos jugadores suspendidos en el aire en una estupenda, hermosa estampa de beisbol.
En la novena entrada, ya con el juego empatado a tres carreras y Aroldis Chapman en la loma, Ernie Clement se embasó con infield hit. Nathan Lukes intentó avanzarlo con un toque de bola que resultó en elevado de foul que Connor Wong con gran esfuerzo persiguió hasta el backstop para el primer out. Chapman ponchó a Okamoto para el segundo y Brandon Valenzuela en cuenta máxima machucó un sinker de 99 mph que se elevó de manera vertical sobre el plato.
Fue entonces cuando un elemento externo, pero presente en todos los juegos de beisbol hizo su aparición. El viento.
Wong se deshizo de la careta y se preparó para hacer la atrapada, pero a la pelota, el viento se la llevó. El receptor de Boston intentóperseguirla en su caprichoso descenso afectadopor la fuerza del viento. No pudo atraparla, permitiendo a Brandon Valenzuela una segunda oportunidad.
Valenzuela no la desperdició y al siguiente lanzamiento conectó un doble contra el monstruo verde remolcando la carrera de la victoria.
Tanto Valenzuela como Wong habían, ese día, enfrentado con éxito elevados de foul. El problema con este último es que fue el másvertical de todos.
Cuando un batazo resulta en un elevadohacia zona de fair, la pelota, impulsada por la fuerza del golpe, viaja por el aire en dos direcciones, hacia arriba y hacia adelante. Cuando la gravedad consigue frenar la energía que impulsa la pelota hacia arriba, esta comienza su descenso.La fuerza de la gravedad se suma a la del impacto inicial permitiendo que la pelota mantenga su trayectoria minimizando la influencia del viento sobre ella, facilitando su captura.
Un elevado sobre el home, en cambio, mantiene energía exclusivamente hacia arriba, por lo que, al llegar al punto más alto de su trayectoria, se detiene. La energía cinética es prácticamente cero y entonces la influencia del viento es determinante para su futuro. No se requieren vientos fuertes. Pequeños impulsos son suficientes para modificar su trayectoria y llevarla a un punto, un destino, totalmente diferente.
Me gusta pensar que en la vida sucede igual. Cuando el impulso del pasado dificulta modificar el rumbo, es necesario detenerse un momento.Hacer un alto para después aplicar el esfuerzo que nos permita modificar el camino, y dirigirnos a un destino diferente.
La Pelota es Redonda
Pero viene en caja cuadrada
Luis Felipe Alvarez


