Al menos 655 millones de personas en el mundo seguían sin acceso a la electricidad en 2024, de acuerdo con la más reciente edición del informe Tracking SDG 7: The Energy Progress Report, elaborado por organismos internacionales responsables del seguimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7, enfocado en garantizar el acceso a energía asequible, fiable, sostenible y moderna para 2030.
El documento advierte que, aunque en varias regiones del mundo se han registrado avances importantes, el ritmo actual no es suficiente para cumplir la meta de acceso universal en los próximos años. La situación es especialmente grave en África subsahariana, donde más de 560 millones de personas carecen de electricidad y alrededor de 970 millones no cuentan con métodos limpios para cocinar.
La falta de acceso a energía no representa únicamente un problema de infraestructura. También afecta la salud, la educación, la seguridad, la productividad y las oportunidades económicas de millones de hogares. En comunidades sin electricidad, actividades básicas como estudiar por la noche, conservar alimentos, mantener equipos médicos, operar pequeños negocios o comunicarse de manera constante se vuelven más difíciles.
El informe también señala que cerca de dos mil millones de personas continúan utilizando combustibles y tecnologías contaminantes para cocinar, una práctica que pone en riesgo la salud de las familias y contribuye a la contaminación del aire en los hogares. Entre los combustibles más utilizados en estas condiciones se encuentran la madera, el carbón vegetal, el queroseno y otros materiales que generan humo y partículas dañinas.
A pesar de este panorama, el reporte reconoce avances en materia de energía sostenible. Las energías renovables ya representan más del 30% del consumo mundial de electricidad y la capacidad de generación renovable alcanzó un máximo histórico de 544 vatios por persona. Sin embargo, estos progresos no han sido suficientes para cerrar las brechas entre países de altos ingresos y naciones en desarrollo.
Uno de los principales obstáculos continúa siendo la asequibilidad. En muchos lugares, la infraestructura energética existe, pero los hogares no pueden pagar los costos de conexión, el cableado interno o los servicios básicos de electricidad. Por ello, el informe plantea que los subsidios focalizados, los mecanismos innovadores de financiamiento y las soluciones de electrificación de menor costo serán fundamentales para evitar que las comunidades más vulnerables queden rezagadas.
La financiación internacional también muestra señales preocupantes. Aunque los flujos públicos destinados a apoyar la energía limpia en países en desarrollo aumentaron ligeramente hasta alcanzar 24 mil 600 millones de dólares, los recursos dirigidos a los países menos adelantados disminuyeron a 3 mil 700 millones de dólares en 2024, una caída del 11% frente al año anterior.
El reporte sostiene que, para alcanzar el acceso universal a la electricidad en 2030, el ritmo de electrificación deberá triplicarse. Esto implica fortalecer las políticas públicas, ampliar la inversión, acelerar el despliegue de energías renovables y priorizar a las comunidades rurales y de bajos ingresos.
La crisis energética mundial ha puesto sobre la mesa la importancia de construir sistemas más resistentes, menos dependientes de combustibles fósiles importados y capaces de ofrecer servicios asequibles. En ese contexto, las minirredes, los sistemas solares fuera de la red, el bioetanol, el biogás y la cocina eléctrica aparecen como alternativas con potencial para ampliar el acceso a energía limpia.
El desafío, sin embargo, sigue siendo enorme. Millones de personas continúan viviendo sin un servicio que en gran parte del mundo se considera indispensable. La electricidad no solo enciende hogares; también abre oportunidades, mejora la salud, impulsa la educación y permite el desarrollo económico. Por ello, el informe advierte que, sin acciones urgentes y sostenidas, el mundo corre el riesgo de llegar a 2030 con una promesa incumplida para quienes todavía permanecen en la oscuridad.


