China, que ha estado exportando millones de dosis de vacunas contra el COVID-19 en su mayoría a naciones en desarrollo, ha negado reiteradamente que utiliza los fármacos para obtener beneficios diplomáticos.
El mes pasado, Taiwán dijo que estaba ayudando a Paraguay, su único aliado en Sudamérica, a comprar vacunas contra el COVID luego de protestas por la manera en que las autoridades locales están manejando la crisis del coronavirus.
El ministro de Relaciones Exteriores de Taiwán, Joseph Wu, dijo el miércoles que China había empleado las vacunas como una forma de presión ante el Gobierno paraguayo.
“El Gobierno chino ha sido muy activo al decir en público que si el gobierno de Paraguay está dispuesto a cortar los lazos con Taiwán, obtendrán algunos millones de dosis de vacunas de China”, dijo Wu.
“Esto ha generado mucha presión sobre nosotros para que podamos conseguir el apoyo necesario para el gobierno de Paraguay”.
“En las últimas semanas, hemos estado hablando con países afines, como Japón, Estados Unidos e India, y afortunadamente India ha podido proveer algunas vacunas COVAXIN a Paraguay”, destacó Wu, en referencia a las dosis elaboradas por Bharat Biotech y un instituto de investigación estatal.
India afirma que envió 100.000 dosis de la vacuna COVAXIN a Paraguay el 26 de marzo como un regalo de su Gobierno.
Estados Unidos, India, Japón y Australia están trabajando para contrarrestar la influencia de China en la distribución de vacunas con un pacto que contempla 1.000 millones de dosis.


