..y mientras caía la noche reparó en el poema… Estaba escrito con tiza de color dorado en una pared del parque.. eran unos versos sonoros y sentidos. Vivos! Pura poesía en el soneto dulce de un jardín urbano..
Y decidió hacer caso a la composición…
“Aprecia a los que te aman”.. decía, y así justo tenía que ser.. Con los que quieren a uno es con los que hay que ser más afectuoso, no hay excusa. “Ayuda a los que te necesitan”.. Era de hecho una de sus máximas. Ayudar siempre!
“Perdona a los que te hacen daño”.. Le costaba bastante, el dolor es duro y el dolor duele. Pero el verso tenía razón: el buen cristiano perdona.
“Olvida a los que te abandonaron”.. Nada más real. No merece atención el que no sabe estar..
Y, feliz, cerró la ventana del cuarto y se metió en la cama a dormir.
Encontré estos versos por instagram y me hicieron gracia
Dedicado a mi gente
A mi hermana
A mi Macarena
A mi niño Luis
A mi flamenco.


