Por: Cristina Padín.
Amaneció. En color plateado y azul. Porque jamás una noche le ha ganado a un amanecer, porque nunca ha pasado lo que imagina Niña Pastori en su canción de san Juan. Amaneció, y el día se puso muy contento. Una alegría serena y sobria, ya atrás quedaba el color alocado de Carnaval. Una alegría humilde, tradicional, sensata y pura.
El día era miércoles..
Era lo que somos los que formamos parte de una comunión, y nos alegramos de estar en ella. Era el rescoldo del pasado Domingo de Ramos. Era la esperanza, el color morado, era una llamada a ser y a saber ser. Una de las más bonitas costumbres. Era el rito, el silencio, las sabias palabras, era el inicio de esa época tan hermosa que es la Cuaresma..
Aquel día era Miércoles de Ceniza..
Un día bueno que trae esperanza
Dedicado a este día y a nuestras costumbres
Me encanta esta época
A mi amiga Grethel
A mi querido Luis
A Carlos
A las personas de ley
A los amaneceres
A Niña Pastori


