El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó ayer de inaceptable la violencia suscitada en medio de las recientes protestas contra sus medidas económicas y prometió tomar “toda medida necesaria” para restablecer el orden.
En un discurso, el mandatario además prometió reducir impuestos y exhortó a las corporaciones a dar bonos a sus empleados. Particularmente prometió derogar un aumento de impuestos que hubiera afectado a la gente de menores recursos y a los pensionados.
El líder francés reiteró sus promesas anteriores de aumentar el salario mínimo y de derogar los impuestos sobre el tiempo extra a partir del 1 de enero, meses antes de lo previsto.
También quedará eliminado un aumento en los impuestos de los pensionados.
Macron, tratando de asumir un tono gentil y calmante, reconoció “la rabia y la indignación” de los ciudadanos por el alto costo de la vida, pero advirtió que “no habrá consideración” con los responsables de la reciente violencia


