La Ciudad de México amplió las facultades de tránsito a elementos de la Policía Auxiliar y de la Policía Bancaria e Industrial, quienes ahora podrán imponer multas a conductores que incumplan el Reglamento de Tránsito en zonas específicas de la capital. La medida forma parte de una estrategia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana para reforzar la vigilancia vial, mejorar la movilidad y atender problemas recurrentes en el uso del espacio público.
La disposición no significa que cualquier policía auxiliar o bancario pueda levantar infracciones. De acuerdo con la información difundida, únicamente estarán autorizados los elementos seleccionados, capacitados y registrados oficialmente por la autoridad capitalina. Sus nombres y números de placa fueron incluidos en el Acuerdo 30/2026, publicado en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el pasado 10 de junio.
Los elementos facultados podrán actuar en alcaldías como Cuauhtémoc, Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo, Cuajimalpa e Iztacalco. En Xochimilco, la autorización corresponde a policías del Sector 73, identificado como “Excalibur”, mientras que en Iztapalapa la tarea estará a cargo de integrantes del Sector 56, con el indicativo “Cobra”.
La ampliación de funciones busca atender conductas que afectan la circulación y ponen en riesgo a peatones, ciclistas, motociclistas y automovilistas. Entre las faltas que podrán sancionar se encuentran el bloqueo de accesos y salidas de emergencia, la ocupación indebida de espacios reservados para personas con discapacidad, el estacionamiento en doble fila y la permanencia de vehículos abandonados o considerados chatarra en la vía pública.
Para desempeñar estas tareas, los policías designados recibieron capacitación teórica y práctica en materia de seguridad vial, además de evaluaciones para garantizar que puedan aplicar sanciones conforme a la normativa vigente. La autoridad capitalina también prevé mecanismos de supervisión para evitar abusos; en caso de que algún elemento haga mal uso de sus atribuciones, podría perder la autorización para infraccionar.
Con esta medida, la SSC busca incrementar su capacidad operativa en vialidades de alta demanda y responder a los retos de movilidad que enfrenta la capital, especialmente en un contexto de mayor flujo vehicular y concentración de personas. Para los automovilistas, el cambio implica prestar atención no solo al cumplimiento del reglamento, sino también a la identificación de los elementos autorizados para emitir multas.


