Se comenta solo…, por: Carlos Ramos Padilla.*
Correo: car260857@hotmail.com
@cramospadilla
Los contagios por variantes del COVID se están
multiplicando peligrosamente. Algunos acomodadores de ideas señalan que lo
bueno es que ahora nos enfermamos, difícilmente morimos, algo muy similar a lo
expresado por AMLO al decir que las variantes del ómicron provoca únicamente
malestares menores.
En un sólo día México confirmó 15 mil infectados y
Estados Unidos registró un millón de contagios y decía yo en colaboraciones
anteriores que Biden algo sabe cómo para regalar a su población 500 millones de
pruebas rápidas.
“Que no nos metan miedo”, argumentó López Obrador en
la mañanera cuando se refirió a la posibilidad de una cuarta ola de COVID en el
México.
Defiende su posición señalando que están aumentando
los contagios en algunas entidades, pero no pasa lo mismo con la
hospitalización.
Aún con este desenfado presidencial tendremos, según
los pronósticos, un crecimiento de contagios en el país como no habíamos
estimado en ningún otro momento desde que inició oficialmente la pandemia.
En contraoferta de la ambigüedad presidencial qué
oscila de “no pasa nada damos abrazos” a “que no nos metan miedo”, tendrían que
escuchar las posiciones de Ángela Merkel o de Emmanuel Macron aplicando medidas
severas, rígidas a la población y sancionando duramente a aquellos que no
desean vacunarse.
El presidente francés empleo un lenguaje áspero e
inusual para criticar a la minoría del país que aún no se ha vacunado contra el
COVID. “A los no vacunados, realmente los quiero fastidiar.
Y seguiré haciéndolo, hasta el final. Esa es la
estrategia”, declaró en una entrevista con el diario Le Parisien.
El verbo “fastidiar” usado por Macron es un término
informal que se usa comúnmente para insultar a otras personas.
En Estados Unidos, el número de hospitalizados alcanzo
a casi 100 mil personas cuando la estadística era de 40 mil iniciando
noviembre.
El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson,
admitió en televisión que el sistema hospitalario de Gran Bretaña está
desbordado.
En España los contagios entre los cuerpos de
seguridad, protección civil, policías y bomberos han crecido.
Argentina presentó durante la primera quincena de
diciembre la suma de contagios por día de alrededor de 2 mil pero en enero superó
los 44 mil y un crecimiento de 200 por ciento en la atención médica a
domicilio.
Pero en nuestro país AMLO evita aplicar medidas
sanitarias preventivas y además se crece en su moralina criticando a las
universidades por no permitir una normalidad presencial en sus aulas.
Esto hace evidente que el presidente no quiere
escuchar la voz de los especialistas de la Facultad de Medicina de la UNAM que
vuelven a marcar una alerta a la población porque lo evidente en las calles no
representa el color verde de un manipulado semáforo que a conveniencia maneja
el gobierno.
El gobierno ha llegado al extremo de obligar al amparo
a niños para ser vacunados y pretende convencer a los padres de familia que los
estudiantes regresen a sus pupitres bajo la posibilidad de que descubran algún
contagio y entonces darle seguimiento.
Muchas empresas han determinado hasta nuevo aviso el
regreso paulatino de sus empleados hasta nuevo aviso.
Enero es un mes peligroso y las condiciones
meteorológicas no ayudan en mucho. La intransigencia en el tema por el gobierno
federal ha puesto en riesgo a la población.
Esperemos que el sistema de salud no vuelva a colapsar
y escuchemos argumentaciones acusatorias desde la tribuna de Palacio Nacional
culpando a todos de los males colectivos.
AMLO cree que vamos “surfeando” sobre la cresta de la
ola, que no esté tan seguro, ya van más de 313 mil 500 defunciones.
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*Conductor
del programa VaEnSerio MexiquenseTV canal 34.2 (izzi 135).


