La miró, estaba allí. Era simplemente una ola del mar, pequeña, breve, tal vez silenciosa.. llegaba a la arena, a deshacerse, con el sabor de junio y de la vida, llegaba con el eco de mil veranos pasados y de mil veranos por escribirse, espuma y sal, alma y vida..
Dibujó, ella, un corazón en la arena húmeda.
Esa primavera se había enamorado. Amor de abril, amor adolescente. Era una sensación pura, flamenca, con alma, con algo, con todo. Arrebato, pasión, el corazón en danza siempre, y también la duda, el querer, el besar, el creer. Una arrucina de sentimientos..
Y la ola, al romperse a sus pies, le susurró a la chiquilla que el que ama de verdad ama con la intensidad de la juventud hasta la última vejez. El que tiene pasión siempre será apasionado..
Dedicado a mi familia
A las personas enamoradizas y apasionadas
A mis amigos Belén y Manuel
A Luis
A Lourdes
Y a los magos


