Por: Cristina Padín.
El peluche que la niña llevó al lugar donde se recogían muchas cosas que eran necesarias para mandar a Ucrania era de color azul y rojo y se llamaba Talavante. A la niña le encantaba, y por eso lo donaba, porque ofrecer algo implica siempre dar lo mejor. Siempre se lo decían en casa y además lo escuchaba en esa canción que le gustaba tanto: Corazón partío..
Al regresar la pequeña, que se llamaba C, se encontró con unas muchachas que le afearon el nombre del peluche. Y ella les dijo que le llamó así porque ama la verdad. Y Talavante es verdad. Y porque le gustan los naturales y natural(mente) Alejandro en la plaza es grandioso. Y por la Fiesta y por lo que es puro. Añadió por último que le llamó así porque quiso.
Dedicado a Alejandro Talavante: pureza, alma y verdad
Con todo mi amor a Ucrania y a cada persona que sufre
A mi querido Luis
A los niños
A Alejandro Sanz
Al toreo
A la esperanza
Y a las personas de verdad


