Por: Cristina Padín.
Y dijo el maestro en clase que Lorca había dicho alguna vez que el teatro es la poesía que se levanta del libro.. y a los alumnos les encantó. Era un profesor excelente, con él aprendían mil y una cosas, y era consejero y punto de apoyo..
Les propuso hacer trabajos originales con esa idea.. en la escuela se trabaja mucho más que verbos..
Y Lourdes narró sobre lo que había vivido en la plaza. Fue una novillada y fue una mañana de domingo. La poesía la pusieron los capotes de los novilleros, y el teatro las exclamaciones de asombro de la afición. Cuánta belleza..
Y Pablo habló de un libro. Era de poemas. Lo llevó bajo el brazo al hogar de ancianos y leyó poesía a aquel anciano al que nadie visitaba. Y el teatro se tradujo en drama, las lágrimas del abuelo, y después en comedia. Se reía mucho y contaba anécdotas..
Y Paulina narró sobre una experiencia. La señora pedía dinero en la calle y los treinta que la miraban desde la ventana hablaban mal de ella y le dedicaban palabras feas. Luego posaron para la foto de grupo. Era un Té para Ayuda al Necesitado..
Paulina afirmó no saber si aquello fue poesía o teatro.. Fue hipocresía, dijo el maestro.. y organizó dos viajes: uno para un recital de Elvira Sastre y otro para ver la magistral Cinco horas con Mario.. Qué bellos son el teatro y la poesía..
Al teatro
Al toreo
A novilleros y a Víctor Hernández y a Marcos Linares
A la poesía
A Pablo y a Lourdes
A los profesores, muy necesarios en la sociedad actual, cura contra ignorancia y malos modos
A Lorca
A mi querido Luis


