La República Democrática del Congo registra 321 casos confirmados de ébola en el brote causado por la variante Bundibugyo, informó la Organización Mundial de la Salud, de acuerdo con datos difundidos por Reuters y retomados por Latinus. Las autoridades sanitarias también reportaron 116 casos sospechosos, una cifra menor a la informada en días previos luego de que cientos de registros fueran descartados tras las investigaciones correspondientes.
El balance incluye 48 muertes y seis personas recuperadas en territorio congoleño. La reducción en los casos sospechosos ocurre después de que se revisaran expedientes de pacientes que inicialmente presentaban síntomas compatibles con la enfermedad, pero que posteriormente fueron descartados por las autoridades de salud.
El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, explicó que algunos casos fueron eliminados del conteo porque correspondían a otros padecimientos o a cuadros febriles sin confirmación de ébola. “Se descartaron porque padecen otras enfermedades o simplemente han tenido fiebre y nada más”, dijo Lindmeier ante periodistas en Ginebra.
Las autoridades sanitarias precisaron que un caso sospechoso puede incluir a cualquier persona detectada mediante vigilancia epidemiológica o que presente síntomas en un centro de salud, mientras que los casos confirmados corresponden únicamente a quienes dan positivo en una prueba para ébola Bundibugyo. La OMS ha señalado que este brote continúa evolucionando rápidamente y que la transmisión se concentra en provincias como Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.
En Uganda, la OMS había reportado nueve casos confirmados y una muerte vinculada al brote, mientras que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos consignaron, con corte al 1 de junio, 11 casos confirmados, una muerte confirmada, un caso probable y una muerte probable. Las cifras pueden variar conforme avanzan las pruebas, la vigilancia epidemiológica y la reclasificación de casos.
Uno de los principales retos en este brote ha sido la capacidad de diagnóstico, debido a que las pruebas utilizadas inicialmente no detectaban de forma adecuada la variante Bundibugyo. La OMS también ha indicado que no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados para esta variante, aunque el manejo médico temprano puede mejorar las posibilidades de recuperación.
El brote fue anunciado el 15 de mayo por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades y corresponde al decimoséptimo brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo. Las autoridades nacionales, la OMS y otros socios internacionales mantienen acciones de vigilancia, rastreo de contactos, pruebas de laboratorio, prevención de infecciones y atención clínica para contener la propagación.


